Hay una caída de la fecundidad en México, la CDMX está casi a los niveles de Seúl, las mujeres están decidiendo no embarazarse; y hay voces culpando al aborto legal de este fenómeno como si las mujeres estuvieran obligadas a ser madres. Pero omiten el impacto de la inseguridad, la precariedad laboral, la ausencia de un sistema de cuidados, la inestabilidad económica, la violencia de género, el aumento del abuso sexual infantil, la brecha salarial y la feminización de los cuidados como factores que inciden en esta decisión.
Estamos viendo el reflejo de la autonomía reproductiva, las mujeres no le deben hijos a nadie ni son máquinas reproductoras de fuerza laboral.