Una familia se reunió para ver el Mundial pero acabaron descubriendo que el abuelo tenía un montón de páginas porno guardadas en el televisor
JAJAJAJAJAJA
Me da vergüenza ajena que tú, como ministro del Gobierno de España, aproveches algo tan espectacular como lo que hizo ayer Barcelona para meterte con Madrid porque allí no gobiernan los tuyos.
Los ciudadanos normales vimos un acto impresionante, una imagen de España que dio la vuelta al mundo y un motivo para sentirnos orgullosos. Tú, en cambio, viste una oportunidad para hacer política de trincheras.
Y lo más curioso es que el propio mensaje del Papa hablaba de España. De España, no de Barcelona contra Madrid ni de izquierdas contra derechas.
La clase política de este país es, en su mayor parte, uno de los peores lastres de la sociedad española.
Solo sabéis dividir en lugar de unir, porque así sacáis rédito político y os mantenéis en el sillón… con nuestros impuestos.
Y luego os preguntáis por qué tanta gente está harta de la política.
Los que están venga a comparar los actos del papa en Madrid y Barcelona desde el desprecio a la ciudad rival (la que sea) lo único que dejan claro es que al papa no lo están escuchando para nada
Me da hasta pena pensar que se acabe la visita del Papa a España y que pronto volveremos al lodazal habitual: a los argumentarios de partido sin mayor reflexión que el pimpampum; a la inanidad del discurso público; a una dinámica orientada únicamente a que la clase política española siga sirviéndose de la polarización como forma de existir. Puedes ser creyente o no, personalmente pienso que lo que hemos vivido estos días no se explica simplemente por una cuestión de fe. Ha sido algo más: hemos tenido la oportunidad de ver cosas hermosas que no van solo de ideologías o de moral, sino de liturgias, de gente intentando que su país luzca hermoso, de buen rollo, de impresionarnos para bien. Qué cansancio volver a la normalidad. Pero queda un mensaje claro: la gente quiere consumir algo más que personas gritándose a todas horas y repitiendo consignas vacías. De hecho, esa vacuidad es lo que nos ha traído hasta aquí, hasta darnos cuenta de la fatiga que nos produce lo que nos dan a diario como algo normal.
📺 TV en DIRECTO | Así ha sido el espectáculo de luminoso en homenaje a Gaudí para inaugurar la nueva torre de la Sagrada Familia https://t.co/lUGOsi78sS
El mejor concierto de la última década en el Primavera Sound siempre será este. Ver en directo cómo Jota intentaba apagar el porro que tiró Fernandito en el escenario no tuvo precio.
imaginate que estás super feliz porque te eligen para ir a la casita y abres twitter y está la gente diciendo: por fin han empezado a seleccionar feos 🙏🏻🙏🏻🙏🏻
girl😭😭
@partidazocope@marcosllorente No ha tenido catarros ni gripes porque no tiene que coger transporte publico a diario ni pasarse 8 horas al día encerrado con otros seres humanos. Verías qué rápido.
Hoy el Telediario de TVE le ha dado un toque a Almeida: bicimad está muy bien, pero sin carriles bici seguros nunca dejará de ser un privilegio para algunos pocos atrevidos. Con que solo cumpliera sus promesas electorales -el carril de la Castellana- ya tendríamos un mundo hecho.
Este curso he dejado de pedir trabajos por ordenador a los estudiantes.
Hacen prácticas a mano en clase, debates y exposiciones orales
El cambio ha sido radical
La IA no “mejora” cómo escriben los estudiantes. Al revés. Destruye su capacidad cognitiva
Te comparto mi experiencia🧵
Una de las mayores vergüenzas que tenemos en Madrid son las aceras que rodean el Parque de El Retiro, con una anchura testimonial por la que apenas caben 2 personas, mientras al lado tienes cientos de vehículos circulando a gran velocidad y sin algún tipo de protección.
Mañana es el día del padre.
Y lo que me apetece hoy no es hablarte de jamón ni de nada que tenga que ver con esta casa. Me apetece hablarte de lo otro. De lo que no se cuenta cuando eres padre.
Del miedo.
Porque ser padre es tener miedo. Un miedo constante, sordo, que no se va nunca. Que cambia de forma pero que siempre está ahí.
Al principio es un miedo raro, miedo a lo desconocido. Te llevas a esa criatura del hospital y piensas que te has equivocado, que tú no estás preparado para esto, que alguien debería haberte hecho un examen antes de dejarte salir por la puerta con un ser humano en brazos.
Te levantas a cada raro solo para comprobar que respira. Cada fiebre te parece el fin del mundo. Cada llanto que no entiendes te hace sentir un inútil.
Y entonces se duerme encima de ti. Y pesa poco. Y respira despacio. Y en ese momento no existe nada más en el mundo. Nada. Solo eso. Ese peso ridículo encima de tu pecho que de alguna manera te pesa más que cualquier cosa que hayas cargado en tu vida.
Luego el miedo crece. Ya no es solo que se caiga o que enferme. Es si lo estás haciendo bien. Si le estás dando lo que necesita o lo que tú crees que necesita, que no siempre es lo mismo. Si esa voz que se te ha escapado, esa que te juraste que nunca ibas a usar, le va a dejar marca.
Si el cansancio y las prisas y el trabajo y todo lo demás te están convirtiendo en un padre que no querías ser.
Y entonces llega del cole y te abraza sin motivo, se alegra de verte. Sin que le pidas nada. Sin que hagas nada especial. Solo porque eres tú. Y se te pasa todo. El cansancio, la culpa, la duda. Todo se va un momento. Y piensas joder, algo estaré haciendo bien.
No puedes quejarte. Porque si te quejas alguien te suelta aquello de "pues haberlo pensado antes" o "disfruta que crecen muy rápido". Como si disfrutar y estar muerto de miedo fueran cosas que no pueden ir juntas.
Van juntas siempre.
Ese es el truco que nadie te cuenta. Que el miedo y lo bonito viven en el mismo sitio. Que la noche más larga con fiebre y la mañana en la que te dice "papá" como si fueras lo mejor del mundo están separadas por cuatro horas. Que puedes sentirte el peor padre del planeta a las ocho y el mejor a las nueve.
Yo de pequeño no veía miedo en mi padre. Le veía entero. Seguro. Como si supiera exactamente lo que hacía en cada momento.
Y ahora que estoy en su sitio me doy cuenta de que no. De que estaba tan cagado como yo. De que improvisaba igual que improviso yo. De que se levantaba cada mañana sin tener ni idea de si lo estaba haciendo bien y lo hacía igualmente.
Y nunca dijo nada. Nunca le vi dudar. O al menos nunca me dejó verlo. Eso es lo que más me gusta de mi padre. No que fuera perfecto, que no lo era. Sino que aguantó el miedo sin que nos enteráramos. Que nos hizo creer que todo estaba bajo control cuando probablemente por dentro estaba igual de perdido que estoy yo ahora.
Ahora le entiendo.
Silencios que antes me parecían raros ahora me parecen valientes. Cosas que hacía y yo no pillaba ahora las hago yo igual. Es raro cómo funciona eso.
Así que mañana, si eres padre, no esperes sentirte el mejor padre del mundo. Simplemente sigue ahí. Con el miedo y con lo bonito. Que van juntos, que es así y está bien.
Y si tu padre sigue vivo, llámale. No le mandes un whatsapp. Llámale. Cinco minutos. Que se le oiga la voz y que te oiga la tuya.
Que eso no tiene precio y tiene fecha de caducidad.
Creo que es todo.
Pasa buena tarde.
Maxi Portes // Hago jamón.
Hundreds of men murdered on an unarmed ship thousands of miles from
Iran.
Trump: "I said, 'Why don't we just capture the ship? He said, 'It's more fun to sink them."
These are war crimes and they laugh like it's a computer game.