Regalo este mueble y hay otro un poco más chico
Se retira por Villa Urquiza,único problemita bajarlo 8 pisos por escalera
Tengo que entregar el depto mañana y necesito sacarlo,está 10 puntos
Urgente !!!
Esta basura humana le pega a los abuelitos de un geriátrico en Mar del Plata se llama NICOLÁS CICHERO,, el hogar se llama David !!! Lo quiero presooooooo yaaaaaaaaa RT que vean la cara de este hdp
Fuera de hora... La Argentina de los privilegios
Hoy me entero de que uno de los Menem percibe una jubilación de privilegio de aproximadamente 41 millones de pesos por mes. Unos 28.000 dólares mensuales.
No es la cifra lo que más indigna.
Lo que indigna es el contraste.
Hace unas horas, revisando viejos discos rígidos, encontré una carta que mi padre le había enviado al entonces presidente Carlos Saúl Menem. También apareció otra dirigida a Sergio Massa.
Mi padre había trabajado casi cuarenta años. Cuarenta años de aportes. Cuarenta años levantándose temprano, cumpliendo horarios y sosteniendo a su familia con el fruto de su trabajo.
Hasta que un ACV terminó con su vida laboral.
La incapacidad fue certificada. Los aportes estaban. Los años trabajados también.
Sin embargo, el Estado decidió que aquel hombre que había contribuido durante toda una vida debía conformarse con la jubilación mínima por invalidez de la época: alrededor de 200 dólares mensuales.
Apenas una fracción de lo que le correspondía según sus aportes.
Y ahí aparece la verdadera grieta argentina.
No la que se discute todos los días en televisión.
La otra.
La que separa a quienes viven de su trabajo de quienes viven de los privilegios del poder.
Al ciudadano común le exigen décadas de aportes, certificados, trámites interminables y una paciencia infinita para cobrar, muchas veces, una jubilación que apenas alcanza para sobrevivir.
Pero existe otra Argentina.
La de las jubilaciones especiales. La de los beneficios excepcionales. La de las reglas hechas por políticos para políticos. La de una clase dirigente que, gobierne quien gobierne, siempre encuentra la manera de garantizarse condiciones que jamás aceptarían para el resto de la sociedad.
No estoy cuestionando que alguien cobre una buena jubilación si la ganó con el esfuerzo de toda una vida y aportó en consecuencia.
Estoy cuestionando el privilegio.
Porque una República no puede sostenerse sobre ciudadanos iguales ante la ley... y una élite política que juega con un reglamento distinto.
Mi padre nunca ocupó un cargo público.
Nunca tuvo fueros.
Nunca tuvo asesores.
Nunca tuvo chofer.
Nunca tuvo custodios.
Nunca tuvo privilegios.
Solo tuvo algo que, en la Argentina, parece valer cada vez menos: el orgullo de haber trabajado toda su vida.
Lo paradójico es que muchos de los que construyeron este sistema de privilegios todavía hablan de igualdad, justicia social o de combatir a "la casta".
Pero la casta nunca desaparece cuando cambia un gobierno.
La casta desaparece el día en que ningún dirigente pueda acceder a beneficios que un ciudadano común jamás podría obtener.
Mientras eso no ocurra, todo discurso contra los privilegios será apenas eso: un discurso.
Y los argentinos seguiremos viendo la misma escena de siempre.
El que trabajó cuarenta años mendigando lo que aportó.
Y el poder político garantizándose beneficios que millones de trabajadores jamás podrán soñar.
El Tío Pedro
Tucumán 🇦🇷
28/07/2026
El lunes viajo a Dinamarca para ayudar con la mudanza de mi hija, yerno y nieto a Buenos Aires. Les fue bien, pero quieren criar a Luca junto a la familia. La alegría que manejo es enorme.
Me acabo de enterar que mis compañeros de trabajo se burlan de mis tweets, en especial el Dr. Bermúdez que tiene una amante desde hace 2 años y un hijo con ella, si nos vamos a reír, nos reímos todos
Mi hijo se bajó del Uber que lo llevaba a lo de los amigos y se volvió a casa, para verlo conmigo como la final de Qatar 20222
Listo.
Ya gané!!!
No estoy llorando.
Solo se me metió una Segunda Final con mi hijo en los ojos.