Siempre que tengas la oportunidad de dejar algo bueno en la vida de los demás, no dudes en hacerlo, se trata de devolverle a la vida lo mucho que nos va enseñando.
Porque sí, es cierto, la lotería toca todos los días. Y es que, hay cosas que no se pueden comprar ni con todo el dinero del mundo. Y eso es ser rico de verdad.
De verdad, cada día llevo peor la costumbre de opinar de cosas de la vida de gente que ni te toca de cerca. Qué inercia más fea. Nadie tiene ni idea de nadie.