Si alguien empieza una conversación difícil contigo, sobre algo que le molesta o haciendo una petición, es porque valoran el vínculo lo suficiente para tener un momento incómodo con el fin de construir una relación sana contigo.
“¿Alguien sabe si flota o se hunde?”, fue uno de los tantos desafortunados comentarios expuestos en las redes sociales por seres unineuronales, con los que desgraciadamente compartimos oxígeno, a una de nuestras deportistas olímpicas.
Para nadie es un secreto que parte de nuestra sociedad tiene una medalla de oro en opinar desde la humillación y la vejación que nunca nadie pidió y siempre justiciando cualquier insulto con la bandera de la libertad de expresión y el golpecito social de pecho de concienciación contra el bullying y la importancia de la salud mental.
“La gente que pone esos comentarios piensa que van a hacer daño. Sé cómo es mi cuerpo, lo quiero muchísimo y lo trabajo para lo que es mi vida, que es este deporte.
Si tienen que seguir con estos comentarios, que piensen un poco en las personas que puede hacerles daño. A mí ahora no me afecta, pero tal vez a alguna niña o a otra persona puedan crearle problemas serios.
Los mensajes que me he parado a mirar son los de mis padres, familiares y gente que realmente se alegra y ese tipo de comentarios me dan absolutamente igual”.
La waterpolista expone que se siente orgullosa de su trabajo, pues para llegar a los Juegos Olímpicos en perfectas condiciones su equipo ha estado dos meses entrenando nueve horas de lunes a sábado.
A sus 24 años, Leitón ya suma dos medallas olímpicas en su palmarés y se ha convertido en una de las jóvenes promesas del waterpolo español.
Basta ya de criticar si las deportistas son lo suficientemente femeninas o guapas o si tienen el cuerpo o no que, no-expertos tumbados desde el sofá de sus casas, creen como válido, sano y saludable.
Y como dice Paula “Es una suerte que tengamos cuerpos diferentes. Y una pena que algunos no lo sepan ver. Me resbalan los comentarios. Tengo un oro olímpico”.
Reclamar mejoras salariales para tu oficio: ✅
Quejarte de que otros profesionales con un oficio complejísimo cobren lo mismo que tú, desprendiendo un elitismo ridículo que hace sonrojar a cualquiera que se haya enfrentado a unas opos (A1) o a una clase llena de adolescentes: ❌