Ahora que sabemos que la vía estaba rota y que tardaron más de una hora en atender a las víctimas, recordemos el tuit de este hijo de puta que sigue sosteniendo a un gobierno criminal porque no tiene donde caerse muerto.
El dinero del mantenimiento de esas vías y de esos trenes se ha ido en:
-Menas.
-Centros de acogida de sarracenos y negros.
-IPhones, ropa y dinero en metálico para sarracenos y negros.
-Cursos feministas para sarracenos y negros que violan a niñas españolas de 14 años.
-Centros de acogida de menores a las que luego se les obliga a prostituirse.
-Putas, coca y marisco.
-Viajes del Falcon a República Dominicana, Marruecos, Luxemburgo...
-Molinillos de viento.
-Espejitos para el sol.
-El Banco Africano del Desarrollo.
-El metro de El Cairo.
-Asociaciones feministas guatemaltecas, keniatas y vietnamitas.
-Dietas de vivienda para Marisú y Puente.
-Balanzas fiscales para Cataluña.
-Putas, coca y marisco.
-Concierto vasco.
-Compra de voluntades en el Congreso.
-Implantación de sistemas de traducción simultánea de lenguas regionales en Congreso y Senado.
-Comisiones de mascarillas, vacunas y demás liturgia covidiana.
-Putas, coca y marisco.
-Fiestas del Tito Berni.
-Rescate de Plus Ultra y comisiones para ZP.
-Catering de lujo para el Falcon.
-1.200 asesores monclovitas.
-Contratación de putas en empresas públicas.
-Orgias de Ábalos.
-Profanación de la tumba de Franco.
-Actos para conmemorar el 50 aniversario de Franco.
-Cierre al culto de la Basílica del Valle de los Caídos.
-Cacerías mediáticas contra Nacho Cano, Plácido Domingo, Adolfo Suárez, Julio Iglesias...
-Putas, coca y marisco.
-Subvenciones para el cine español y para series con sello RTVE, pero producidas por empresas externas propiedad de socialistas.
-Contratos de Broncano, Ruiz, Cintora, Santaolalla...
-Cientos de millones de euros de subvenciones, ayudas y publicidad institucional para todos los medios tradicionales, incluidos aquellos considerados 'conservadores'.
-Anuncios de planes de vivienda pública invisible.
-Observatorios, fundaciones y asociaciones públicas de toda índole. Imaginad lo más disparatado y lo encontraréis.
-Demolición de infraestructuras hidráulicas.
-Cierre de centrales nucleares.
-Compra de materiales y vehículos antidisturbios y de vigilancia... para Marruecos.
-Inversiones en infraestructuras... en Marruecos.
-Ayudas a la agricultura... marroquí.
Podéis seguir vosotros.
Ganar una Copa del Mundo es un logro enorme, pero son muchos los futbolistas que lo han conseguido a lo largo de la historia. Concretamente, 471. Te suenan los nombres de Peter Bonetti, Felice Borel, Paul Mebus o Virginio Rosetta? No? Pues ellos también son campeones del mundo.
Ser el mayor goleador en la historia del fútbol, en la historia de la Champions League, en la historia del fútbol de selecciones, en la historia del Real Madrid, en la historia de las Eliminatorias, en la historia de la Eurocopa… eso solo lo ha conseguido un ser humano de este planeta en el que convivimos más de 8.000 millones de personas.
Rendíos ya. Estáis golpeando vuestra cabecita contra una pared de acero.
La primera vez que veo en una televisión española hablar de la Conquista de América y de las Independencias de los Virreinatos de España en América como toca, según como fue la historia.
Se empieza a dar la vuelta al relato de la leyenda negra en nuestro país.
Algo está cambiando
Torre Pacheco, el antirracismo selectivo y la estrategia marroquí.
Por Taleb Alisalem
Un anciano ha sido agredido en Torre Pacheco. El agresor, un joven marroquí. El hecho, grabado. Las reacciones, inmediatas. La narrativa, predecible. La izquierda mediática se lanza a denunciar el “auge del racismo”, “la extrema derecha” y “la islamofobia”. Los mismos de siempre, con los mismos adjetivos, con el mismo guion.
Pero aquí no hay ningún auge. Lo que hay es hartazgo. Lo que hay es un Estado, Marruecos, que ha hecho de su emigración una herramienta de presión política, y una parte de su diáspora una extensión blanda de su aparato de control. Y lo que hay, sobre todo, es una izquierda cobarde, domesticada y selectivamente ciega. Ve racismo en un tuit crítico, pero no ve supremacismo en los vídeos de marroquíes ondeando su bandera en suelo español tras agredir a un anciano.
Sí, se han ondeado banderas marroquíes en Torre Pacheco. No por nostalgia. Por territorio. Por dominio. Por desafío. Por supremacismo colonial.
Hay algo que no se quiere decir en voz alta, pero que muchos en silencio ya piensan, el proyecto integrador está roto. Y lo han roto quienes no vinieron a integrarse, sino a expandirse. Marruecos no ha exportado ciudadanos, ha exportado agenda. No ha mandado familias “necesitadas”, ha desplazado una ideología. La misma que ocupa mi tierra, el Sáhara Occidental, que oprime a su propia prensa y que alimenta en Europa una red clientelar de obediencia, chantaje y tribalismo.
¿Y qué hacen los colectivos “antirracistas”? Lo de siempre, callar. Callan cuando saharauis son amenazados. Callan cuando activistas son perseguidos por marroquíes en España. Callan cuando en las calles de Barcelona la criminalidad tiene rostro y nacionalidad, pero denunciarlo es “fascista”“Nazi” y “ultraderecha ultraderecha. Callan, porque el problema no es el racismo, sino quién lo sufre. Y si no eres útil a su causa ideológica, no mereces ni una línea de apoyo.
Es curioso cómo funciona la indignación selectiva.
Si un español reacciona ante la agresión de un anciano, es un nazi.
Si un marroquí agrede, es un caso aislado.
Si un barrio se defiende, es extrema derecha.
Si ondean banderas marroquíes del régimen del dictador Mohamed VI en suelo español, es “expresión cultural”.
HIPOCRESÍA con mayúsculas.
Lo que está ocurriendo no es nuevo. Forma parte de un modelo calculado, victimizar a la comunidad marroquí cada vez que alguien osa denunciar lo obvio. Mientras tanto, se criminaliza toda crítica, se anestesia la conciencia y se vacuna a Marruecos de cualquier responsabilidad. Y si alguien se atreve a hablar claro, lo llaman “ultraderecha” “Nazi”… Así se ha construido el nuevo totalitarismo moral, o te callas, o eres el enemigo.
Y mientras tanto, España arde.
Arde en la confusión. Arde en barrios donde la ley ya no es la Constitución, sino la ley del más violento. Arde en discursos institucionales que prefieren proteger sensibilidades ajenas antes que los derechos de sus propios ciudadanos. Arde mientras Marruecos gana terreno, simbólico, económico, político y ahora también callejero.
Torre Pacheco no es un caso aislado. Es un síntoma. Un espejo. Una advertencia. Y quien no quiera verlo, que mire mejor. Porque la bandera marroquí que ondearon está noche, no representa a un pueblo, representa a un régimen. Y ese régimen ha aprendido a infiltrarse no con tanques, sino con víctimas. No con soldados, sino con relatos. Y lo está consiguiendo porque Europa ha perdido el coraje de llamar a las cosas por su nombre.
Pues bien, yo no lo he perdido.
Sí, hay violencia importada.
Sí, hay lealtades extranjeras antes que cívicas.
Sí, hay una manipulación sistemática del victimismo para proteger a un Estado agresor.
Y sí, me puedes vomitar tu odio y falta de argumento en forma de “nazi” “ultraderechista” para dejar evidente de dónde procede el autoritarismo nazi. De ti.
Te lo voy a explicar como se le explica a alguien que no entiende los simbolismos del fútbol.
Tú, como colchonero, entiendes por identidad el sufrimiento, la lucha, el orgullo de no rendirse. Y está bien. Eso es lo que representa el Atlético. Por eso presumes haber vuelto. Haber resistido. Haber llenado estadios, tus títulos
Donde garra, mucha y honor. Perder con la cabeza en alto después de Lisboa, después de Milán. Eso es tu identidad. Y tiene mérito.
Pero no confundas identidad con hegemonía. Tu identidad es sobrevivir, la del Real Madrid es al de ser el Alfa.
Has perdido contra ellos dos finales de Champions. 2014 y 2016. Las dos de formas crueles. Y sí, nadie puede quitarte el derecho a sentirte orgulloso por cómo lo viviste, y tú puedes llamarlo robo, pero a ellos no les importa, porque te ganaron. No puedes pedir que el mundo vea todo como tú porque no todos entienden su historia desde la derrota. Unos la entienden desde la
Victoria y es tan válido como lo tuyo.
Recuerda que la historia Premia al que levanta la copa no al que llora en silencio en el vestuario.
Por eso te molesta que el Real Madrid presuma el parche de las 15 Champions. Porque tú llevas décadas peleando para ser respetado, y ellos solo alzan la mano y recuerdan que han ganado cinco en diez años.
Tu símbolo es el “Nunca dejes de creer”. El suyo es el trofeo que tiene dos orejas gigantes.
Tu gloria está en competir. La suya, en ganar. Tú eres un gran obrero pero nunca un rey. Y es tan válido ser obrero, como sentirte identificado con la grandeza. Criticas porque no puedes sentirte identificado con la victoria pero eso no lo hace menos válido. Son símbolos distintos. Y no pasa nada.
Pero pedir que se te vea igual cuando la distancia es tan abismal, es negar lo esencial: que el Atlético es heroico, sí. Pero ni la sombra del Real Madrid en cuanto a historia se refiere . Porque en el fútbol, el símbolo máximo de la evolución humana y por lo que dominamos a todas las especies no es resistir. Es reinar. Es dominar. Es ser el mejor.
Y tú, por ahora, sigues peleando por algún día tener el mayor logro de tu vida, algo que ellos han vivido incontables ocasiones. Aunque ya no te caigas. Aunque ya no seas chico no puedes entenderlo.
Y eso también es fútbol. Pero no es lo mismo.
Bonito día
🚨💥 #𝗘𝘅𝗰𝗹𝘂𝘀𝗶𝘃𝗮𝗔𝗩 | 𝗟𝗮 𝘂́𝗹𝘁��𝗺𝗮 𝗰𝗮𝗰𝗶𝗰𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗠𝗲𝗱𝗶𝗻𝗮 𝗖𝗮𝗻𝘁𝗮𝗹𝗲𝗷𝗼: 𝗟𝗮 𝗶𝗻𝘁𝗿𝗮𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗿𝘂𝗲𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗽𝗿𝗲𝗻𝘀𝗮 𝗱𝗲 𝗗𝗲 𝗕𝘂𝗿𝗴𝗼𝘀 𝗕𝗲𝗻𝗴𝗼𝗲𝘁𝘅𝗲𝗮 𝘆 𝗚𝗼𝗻𝘇𝗮́𝗹𝗲𝘇 𝗙𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲𝘀.
▪️ Medina Cantalejo no parece aceptar su destitución, muy próxima, como presidente del CTA. Tanto es así que ha llevado a cabo su última cacicada en la rueda de prensa de los colegiados previa a la final de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Real Madrid.
🗣️ "Queremos árbitros de campo que no actúen en el VAR", dijo el, todavía, presidente del CTA hace apenas cuatro días. Sin embargo, ha designado a González Fuertes, árbitro de campo, para el VAR, y a Hernández Maeso, árbitro de campo, para el AVAR. ¿Casualidad? Ninguna, y es que González Fuertes tampoco fue la primera opción para el CTA.
🤝🏻 Tanto González Fuertes como De Burgos Bengoetxea son dos árbitros muy afines a Medina Cantalejo, apoyando su continuidad durante las últimas semanas frente al resto del colectivo. Una continuidad que no apoyaron ni Soto Grado ni Figueroa Vázquez, por lo que no habrían sido la mejor opción para echar un capote al, todavía, presidente del CTA en la rueda de prensa.
🏆 Soto Grado y Figueroa Vázquez fueron los elegidos por el Comité Técnico de Árbitros para la final, pero, en un giro político de los acontecimientos, Clos Gómez, por orden de Medina Cantalejo, comunicó a ambos que se quedaban fuera de la final en beneficio de De Burgos Bengoetxea y González Fuertes.
🎙️ La rueda de prensa se ha desarrollado tal y como quería Medina Cantalejo. Una defensa acérrima al, todavía, presidente del CTA, el cual les ha regalado el partido más importante de la temporada, alegando una unión que no existe en un colectivo dividido entre los apoyos y los detractores de Medina Cantalejo. Sin embargo, el exceso de ímpetu de sus dos pupilos, en especial de González Fuertes, le ha pasado factura.
❓ Y es que hay árbitros dentro del propio colectivo que no entienden las declaraciones de De Burgos Bengoetxea y González Fuertes, teniendo en cuenta que están a poco más de 24 horas de arbitrar una final de Copa del Rey entre el Barcelona y el Real Madrid, sabiendo que dichas declaraciones podrían desencadenar una reacción en el club blanco y poner más el foco todavía sobre el arbitraje, como así ha sido.
❌ La estrategia que Medina Cantalejo había planteado para salvar su cargo, ha terminado por ser la gota que ha colmado el vaso. La RFEF no da crédito a lo ocurrido y pedirá explicaciones al, todavía, presidente del CTA en las próximas horas. Rafael Louzán tendrá que apagar el fuego encendido por la enésima cacicada de Medina Cantalejo.
Ni los jugadores del Atleti ni Enrique Cerezo aplaudieron a Marcelo. El Atleti es un club de mierda con unos valores de mierda. Y a quien le pique que se rasque.