Los tres grandes fondos buitre que han cambiado el mapa de la vivienda en España son Blackstone, Cerberus y Lone Star. Y los tres tienen o han tenido algo en común: apellidos muy conocidos de la política y la banca abriéndoles la puerta. Voy con algunos ejemplos.
Siete días en la valla: cómo se gestó y se deshizo la avalancha de Ceuta
Un relato basado a partir de publicaciones y comentarios recogidos en Facebook (24 de julio – 1 de agosto de 2026)
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We just crossed a line in medicine that humanity has been walking toward for a hundred years.
For the first time, doctors can take a biopsy of your specific tumor, read its unique DNA mutations — the exact fingerprint no other cancer on earth shares — and build a custom mRNA blueprint written for one human being. Yours.
It doesn't poison the cancer. It teaches your own immune system what to hunt.
And this week, Phase 3 results confirmed it works.
Added to the best immunotherapy we already had, this individualized cancer vaccine has been dramatically cutting the odds that high-risk melanoma comes back. In the earlier data, the combination reduced the risk of recurrence or death by 49%, and the risk of the cancer spreading to distant organs by 62%, compared to the standard treatment alone. This week's Phase 3 readout confirmed the benefit holds. That is not a modest tweak. That is a different trajectory for a human life.
And melanoma is just the first door. The same approach is now in trials across lung, bladder, and kidney cancers — a whole program of them, racing forward.
Understand what this actually means, because it's bigger than one drug.
For all of history, we fought cancer with blunt weapons. Cut it out. Burn it with radiation. Flood the whole body with chemotherapy and hope the cancer dies before the patient suffers too much. We were swinging a hammer in the dark.
This is a blueprint. A weapon designed atom by atom for one person's disease, that turns their own body into the thing that finds and destroys it. We are watching medicine shift from managing cancer to hunting it.
I've spent my life as a physician, and I did not expect to see this so soon. We were told personalized cancer vaccines were a thirty-year dream. They are happening right now, in real patients, with real data, in our lifetime.
I don't say this lightly, and I say it as a doctor who knows exactly how rare these moments are: this is one of the most hopeful things to happen in the history of the field.
I woke up thinking of the words of the morning prayer — Modeh Ani — I thank You. Gratitude, the moment you open your eyes, for a soul returned and a day given. To be alive at the exact hour when human beings learned to teach the body to cure itself feels like standing inside that prayer.
We are not at the end of cancer. But we are, unmistakably, at the beginning of the end of its reign.
📺 TV en DIRECTO | Así ha sido el espectáculo de luminoso en homenaje a Gaudí para inaugurar la nueva torre de la Sagrada Familia https://t.co/lUGOsi78sS
📽️ VÍDEO | Hoy os compartimos este vídeo de octubre de 2025 en el que podéis ver un 𝐥𝐢𝐧𝐜𝐞 𝐢𝐛𝐞́𝐫𝐢𝐜𝐨 captado por una brigada forestal de la @CH_Guadiana mientras realizaban trabajos de desbrozamiento en un embalse de la cuenca.
💧 ¡Esperamos que os guste!
¿Viven contigo pensamientos rumiantes / intrusivos que no te aportan bienestar, se intensifican con el estrés, amplifican un problema, se centran en lo negativo y te generan ansiedad?
ABRO HILO🧵 y hablamos de ello.
#NeuroCosasNidea 👇
El cacereño que presume de tener una maqueta original de Extremoduro: «Era otoño del 89 cuando en mi bar entraron cuatro melenudos» | Hoy https://t.co/iGkD8Y4bfT
No morimos porque en 1987 se firmó el Protocolo de Montreal que prohibió globalmente los clorofluorocarbonos (CFC) que destruían la capa de ozono, se usaban en aires acondicionados y refrigeradores. La capa de ozono se recuperó en décadas gracias a la cooperación internacional.
Hay fenómenos sociales que responden a algo más profundo de lo que puede parecer en un principio. Puede no gustarte Pedro Pascal, pero el movimiento global que ha generado es un hecho objetivo y constatable. Aquí, el por qué de ese 'amor global'
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Paquita Sarmiento.
Paquita Sarmiento, pedía limosna en la esquina de la Alameda de Colón, junto al Gabinete literario, la pobre mujer enviudó el 3 de octubre de 1936, cuando los falangistas entraron en su casa del Risco de San Nicolás, para en su presencia cortarle las manos y matarlo a golpes, luego la raparon y la violaron en grupo, destrozándole las entrañas.
Paca «la de Raymundo el harinero» la llamaban en el barrio, por ser hija de una familia de panaderos que se remontaba a varias generaciones, siempre viviendo en esta zona de la ciudad de Las Palmas, desde los tiempos en que los vecinos vivían en cuevas indígenas reutilizadas.
La mujer jamás se recuperó de la horrible violación donde pasaron por ella más de quince falangistas y guardias de asalto, su belleza fue la excusa perfecta para destrozarle la vida, por eso no quiso más hombres hasta su muerte, a pesar de su juventud, tenía en aquellos tiempos veintisiete años, siempre iba vestida de negro en un luto eterno, con un pañuelo oscuro en su cabeza fuera invierno o verano.
Mendigaba entre el mercado de Vegueta y las casas señoriales de la catedral, en la Plaza de Santa Ana, Francisca lo veía todo y callaba, miraba llegar los coches y camiones cargados de hombres y algunas mujeres para ser torturados y asesinados en el Gabinete, escuchaba los gritos en su interior de la mañana a la noche y lo que hacía era taparle lo oídos a su niño Silvestre, que llevaba con ella a toda hora mientras pedía para poder sobrevivir.
No le quedó otro remedio que echarse a la calle ya que nadie le daba trabajo, estigmatizada por ser la esposa de un comunista asesinado, lo intentó varias veces en los tomateros de Los Betancores o en las plataneras del Conde de la Vega Grande en la Vega de San José, pero desde los primeros días los encargados intentaban abusar de ella.
Por eso lo más seguro era pedir limosna, disfrazar su cuerpo bello y joven con ropajes de vieja, ocultar por miedo cualquier indicio de que era una mujer hermosa, joven, apetecible para todos aquellos nazis ansiosos de usarla como objeto sexual.
Nunca olvidó la tarde en que vio como bajaban de un coche negro a Sebastián Luján Perera, un joven de Tejeda, que era amigo íntimo de su marido, jornalero en las haciendas del sureste propiedad del Condado, un gran luchador, sindicalista de la Federación Obrera.
Chanito, como le llamaban en casa, venía con la cabeza abierta a la altura de la frente, sin pantalones, solo vestido con una camisa blanca manchada de sangre que le llegaba hasta las rodillas.
Su miradas se cruzaron, Chano, le sonrió por unos segundos, le picó un ojo, le dijo moviendo los labios:
-Tranquila Paqui, esto no es nada, tranquila mi niña-
Luego lo entraron a golpes en el selecto y elitista espacio cultural, reconvertido en centro de tortura, meses antes lugar de reunión, bailes y encuentros de la aristocracia isleña.
(Pintura de Evaristo Pereira)
🚘No, la superilla de Consell de Cent no ha col·lapsat de cotxes els carrers del voltant
✍️ @onasindreu analitza l'evolució del trànsit a l'Eixample
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