Recibí mensajes de mis amistades más cercanas, y todos tienen algo en común: me recuerdan cuánto valoran mi amistad y la gran persona que soy. Y definitivamente, somos lo que dejamos en los demás. Qué bonito saber que, sin darnos cuenta, dejamos huellas bonitas en los demás❤️
No soy víctima de nadie, muchos de mis sufrimientos son consecuencia de mis malas decisiones, mi falta de gestión emocional, mi forma incondicional de seguir confiando, de no saber decir no y ser poco selectiva con las personas con las que elegí vincularme.