La inmigración italiana a Chile es una historia que toca el corazón, un relato de valentía, sueños y legado que resuena en las calles de todo el país. Imagina a miles de italianos, dejando atrás sus pequeños pueblos en Liguria, Piamonte, Toscana o Emilia-Romaña, cruzando océanos en barcos abarrotados, con poco más que esperanza y la promesa de un futuro mejor. Llegaron a Chile, un país lejano, con sus manos llenas de habilidades y sus corazones cargados de añoranza, para construir una nueva vida. Pero no fue fácil. Los italianos enfrentaron la pobreza, el idioma extraño, la nostalgia por Italia. No solo trabajaron para sobrevivir; pusieron su alma en cada esfuerzo, transformando lo cotidiano en algo extraordinario, con un sentido de belleza, comunidad y alegría que sigue emocionando. Es un orgullo que se lleva en la sangre, un agradecimiento silencioso a esos padres y abuelos que, con cada esfuerzo, construyeron un puente hacia un futuro mejor.
@ItalyinChile@ValeriaBiagiott
🔴 URGENTE | Patriotas, Esta tierna Abuelita, Amante del “Pueblo”… Tenia a una Asesora doméstica trabajando 15 años, con un Sueldo de $534.980 y JAMÁS le pagó sus imposiciones en los 15 años, AHORA es demandada por el abuso que cometió con una Humilde Mujer. Deuda 35 Millones RT
El 2 de agosto de 1908 se publicó en la prensa el primer reglamento Municipal de Tránsito de Santiago. Los autos tenían un límite de velocidad de 14 km/h en las ciudades y los conductores debían emplear un lenguaje respetuoso.
Antes de 1825, los entierros en Valparaíso se realizaban de manera desregulada, en quebradas o junto a iglesias, lo que generaba problemas sanitarios, como la propagación de plagas (peste bubónica). En 1825, la municipalidad comenzó a regular las sepulturas, creando los cementerios N° 1 y N° 2 en el Cerro Panteón. Sin embargo, estos eran exclusivos para la alta sociedad y los protestantes (Cementerio de Disidentes).
Hacia 1868, la falta de espacio y la necesidad de un lugar para las clases populares llevaron a la creación de un cementerio en Playa Ancha. Inicialmente, en 1869, se habilitó un camposanto provisional en el llano de Playa Ancha, bendecido el 24 de febrero de ese año, destinado a los más pobres y víctimas de epidemias como la viruela. Este cementerio operó hasta 1894, cuando se trasladaron los restos al actual Cementerio N° 3. La construcción del nuevo cementerio comenzó en 1887, tras la compra de terrenos a Juan Aguayo en 1876, y fue inaugurado oficialmente en 1892, con Carlos Lorca como su primer administrador.
El Cementerio N° 3 de Playa Ancha, con una superficie de 16 hectáreas, es el segundo más grande de Chile, solo superado por el Cementerio General de Santiago.
Según la Conaf, durante esta temporada 2025-2026, se registró un ciclo reproductivo exitoso para los flamencos andinos en el Salar de Maricunga de la región de Atacama.
El estar anclado en Puerto Aysén durante la época de la “fiebre del loco, fue el fin para el Argonauta (CB2405), el 31 de julio de 2006 una riada lo dejó en seco.
"Je me consacre à moi-même, pour le reste de ma vie, sans hâte, sans excuses. Je ne sais combien de temps il me reste, mais je veux le dépenser en restant fidèle à ce que je suis, sans laisser quiconque troubler ma paix intérieure.
Je m’accorde désormais le droit d’ouvrir une bouteille de vin sans raison particulière, de m’offrir des fleurs sans attendre qu’on me les offre, de marcher sans jamais me retourner.
Le bonheur m’a trouvée le jour où j’ai cessé de le chercher chez les autres et que je l’ai découvert en moi.
La vie ne se rejoue pas. Et moi, j’ai décidé de la vivre pleinement."
Meryl Streep