La peor parte d ser mujer es secarse el pelo dios que embole encima ni siquiera puedo mirar un video, solo somos el ruido del secador, las voces de mi cabeza y yo
Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
Se creen un partidazo porque madrugan para ir a trabajar y pueden comprar cosas materiales. Pero no saben comunicarse, no saben canalizar sus emociones, no ofrecen paz y se niegan a sanar sus traumas.
Quiero ser rica. Lo admito.
Pero no por un reloj de lujo ni por un Lamborghini.
Quiero ser rica para poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde un martes.
Sentarme dos horas en una cafetería agradable, desayunar y pedir un café caro sin mirar el precio.
Asegurarme de que las personas que amo nunca tengan que preocuparse por el dinero.
Despertarme de forma natural un miércoles cualquiera sin tener que estar en ningún lugar.
Invitar a mis amigas a cenar y decir:
“No se preocupen, yo invito.” Esa es mi versión de riqueza.