No soy víctima de nadie. Muchos de mis sufrimientos son el resultado de mis pésimas elecciones, consecuencia del apego emocional, de mi incondicional forma de amar y de confiar en gente culera.
nunca anhelé la paz como lo hago ahora. No quiero despertar molesta, enojada, amargada, sin energía o pensamientos negativos. Solo quiero ser feliz y estar en paz con todo.
Soy una persona muy observadora, así que si, si escuché, si lo ví, si me di cuenta, si capte, si lo noté, si lo presentí, si supe lo que pasaba, si lo ví venir.. solo decidí quedarme en silencio.