Dios qué puta rabia me da que se hagan famosas las cuatro booktokers que no salen de los 4 libros de moda y no nos dejen espacio a las personas que sí leemos más all�� de lo que es tendencia.
Cómo vas a decir "ah sí, de la peli que acaba de salir" A LA PUTÍSIMA ODISEA?????
Las girls estamos hartas de que vendáis la narrativa de tontitas, de salseo y que son guapos. Porque a las girls también nos gusta el fútbol, las girls no solo vemos mundiales/eurocopas y las girls tenemos camisetas de fútbol no por moda sino por lo que significan, ridículas.
El español, esa maravillosa lengua en que una persona puede ser tía, madre e hija a la vez («Tía, mamá, pero ¿qué haces, hija?); en que unimos «ahora» con «después» («Ahora después lo hacemos»), y en que combinamos sin problema tres formas del mismo verbo («Me voy a ir yendo»).
Hoy, en un supermercado,
una señora mayor deja en la cinta:
una barra de pan, jamón cocido y queso.
La cajera pasa todo.
4,80 €.
Abre la cartera.
Empieza a contar monedas muy despacio.
—Espera… creo que no me llega.
Quítame el queso, por favor.
La gente se empieza a desesperar.
La cajera anula el queso.
El total baja, pero aún no le llega.
Traga saliva:
—Entonces solo el pan.
Un chico joven se adelanta:
—Perdona, déjalo todo y ponlo junto a mi compra.
La señora mayor se ruboriza:
—No, de verdad, no hace falta… me da apuro.
El joven sonríe:
—Hoy he cobrado. Vamos a celebrarlo.
Lo dice como si estuviera de broma.
Sin tono de “te estoy salvando”.
Sin cara de héroe.
La mujer solo repite “gracias”.
Una y otra vez.
El chico cambia de tema:
—Hace calor hoy, ¿eh?
Menos mal que el pan sigue estando bueno.
Se ríen.
Cuando salen, ella le toca el brazo:
—Me has ayudado más de lo que crees.
Y el chaval responde:
—No he ayudado a nadie.
Solo he hecho la compra con usted.
Una persona así resulta irresistible.
La manera en que maneja la situación
es tremendamente atractiva.
No se trata de pagar la cuenta.
Se trata de pagarla sin destrozarle el orgullo
a quien tienes delante.