Más importante que decidir el lugar al que viajar es elegir la compañía. La compañía es lo que hace el viaje -y la vida-: hay gente con la que te lo pasas bomba en un pueblo de Albacete. Y hay gente junto a la que no sientes nada ni viendo una puta aurora boreal.
Estás una semana trabajando un concepto matemático. Pones ejemplos, manipulas, ves vídeos, haces juegos con ellos, creas material específico…
Das la enhorabuena a un alumno porque ves que ya lo controla y te dice: es que me lo explicó ayer mi madre.