pensando en pedro páramo, cuando dice que “no existe ningún recuerdo por intenso que sea que no se apague”. qué nostalgia, qué alegría, qué tristeza y qué alivio.
Ahora van a destruir un bosque seco para construir una cárcel en un país sin medicinas, sin educación, sin control de natalidad, con una tasa altísima de embarazo adolescente y de desnutrición infantil. Ceguera absoluta y obsesión de poder. Francamente bestial.