no me gusta BTS pero me alegra tanto que mucha gente haya visto a su banda favorita de la adolescencia en vivo, daría todo por haber ido a un concierto de 1D (momento triste)
cris morena jamás volvió hacer un producto tan maravilloso como este, MESES con el corazón en la boca para saber qué pasaba, y tienen el tupé de sufrir con margarita por favor!!!
Con 40 años llevó a Argentina a jugar 120 minutos en en mano a mano mundialista. Enfrentó a su ídolo y estuvo absolutamente a la altura. No recibió goles por Uruguay ni España.
Cabo Verde se va de este Mundial por la puerta grande, respeto total.
Cada que vez que hay un femicidio desempolvan el caso Lucio, cuando no hubo una sola mujer y ni una sola feminista que haya defendido esta atrocidad, y las minas están cumpliendo la condena correspondiente.
No les importa Lucio, les importa justificarse entre violines y asesinos
a todas alguna vez nos tocaron, nos silbaron, levantaron la mano o dijeron cosas en la calle, pero ninguno tiene un amigo violento ni abusador. no me da la cuenta
Ellos supuestamente se tienen que cuidar de que nosotras no les hagamos falsas denuncias. Mientras nosotras nos tenemos que cuidar de que no nos re caguen a palos, nos violen o nos descuarticen.
enséñenle a sus hijos a respetar a las mujeres, peleénse con sus amigos abusadores, enójense con los tipos que no pasan cuota alimentaria, ante la menor señal de misoginia no se rían, que de vergüenza de verdad despreciar a las mujeres
Amiga no se quien te traumó, pero OBVIO podemos vestirnos igual, comprar el mismo make up, usar el mismo perfume tener el mismo bolso y peinarnos el pelo igual💅🏻💅🏻💅🏻💅🏻💅🏻💅🏻💅🏻💅🏻💅🏻💅🏻
Respecto al Lore de Tini/Emilia quiero decir que los bailarines, asistentes, vestuaristas, etc no son objetos, son personas, trabajadores que tienen necesidades por lo cual si uno quiere retenerlos les ofrece mejores condiciones laborales y sueldos.
Mi exnovia siempre me decía que yo era “difícil de leer”.
Yo me reía.
Pensaba que era una de esas frases de pareja que no significan mucho.
Como cuando te dicen terco.
O distante.
O complicado.
Nada grave.
Yo no gritaba.
No celaba.
No mentía.
Solo era reservado.
Eso decía yo.
Cuando terminamos, le pregunté la razón.
Me dijo algo tan simple que me molestó.
—Nunca supe qué lugar ocupaba en tu vida.
Me defendí al instante.
Le recordé viajes.
Regalos.
Favores.
Tiempo juntos.
Ella me escuchó sin interrumpir.
Y después dijo:
—Sí. Pero nunca me dijiste lo que sentías. Nunca celebraste amarme en voz alta. Siempre parecía que estabas conmigo… pero listo para irte.
Me quedé pensando en eso durante meses.
Luego empecé a revisar mensajes antiguos.
Era verdad.
Yo respondía con lógica cuando ella necesitaba ternura.
Con hechos cuando pedía palabras.
Con presencia física cuando buscaba certeza emocional.
No era frialdad total.
Era algo peor:
amor a medias traducido en un idioma que solo yo entendía.
Y aprendí tarde algo brutal:
sentir mucho por dentro sirve de poco…
si la otra persona tiene que adivinarlo todo.