A veces es extraño sentirse así: no estás bien, pero tampoco estás mal. No estás feliz, pero tampoco sabes qué sientes. Simplemente vas por la vida, existiendo, respirando y sin saber muy bien qué onda contigo.
Me preguntaron: “¿Por qué es importante ser amable?”.
Respondí: “Porque nunca sabes por lo que está pasando alguien. Tal vez esté agotado, atravesando un momento difícil o haciendo lo posible por seguir adelante. Un gesto de amabilidad puede ser lo más bonito que reciba en todo el día”.