Yo estaba como poseída. Pasaba el 80% del tiempo hablando de la F1 y el otro 20% suplicando que alguien más lo trajera a colación para poder seguir hablando de ello. Me daba cuenta que las personas se aburrían conmigo pero no podía evitarlo, llegaba a mi boca como vómito verbal
Estoy en ese momento de mi vida en el que solo quiero rodearme de gente que si me sume y me aporte, que no me drene la energía y que me haga sentir segura en un vínculo.
Los dos perdimos, aunque nadie lo diga en voz alta.
Dejamos ir un amor que no se repite, que no se encuentra dos veces en la vida.
Tú lo buscarás en otros brazos y yo no volveré a dar tanto de mí en esta vida.