El camillero del IMSS en la cárcel evidencia la realidad para muchos médicos de hospitales públicos: te dan lo mínimo para trabajar mientras arriesgas tu cédula, tu libertad y hasta tu vida, si pasa algo, los altos mandos solo se lavarán las manos.
El IMSS contrata empresas fantasma y casualmente con la misma dirección fiscal que la que da mantenimiento al metro…
Son peores, se les dijo.
Buenos días a todos. A los chairos no.