Digan lo que quieran. Regreso dos veces en momentos bravos cuando también apestábamos a Descenso. Si no termino bien pero demostró querer a este club e incluso logró sacarlo de un mal momento hasta jugó el último torneo internacional de Emelec
La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.