No tomaré nunca tu libertad. Guárdala entera. No te pediré nada excepto tu compañía por algunos meses. Yo la cuidaré (defenderé) a Ud. de Ud. misma (de si misma) y también de mi misma. Me costará dolor pero yo lo haré. Yo deseo no quedar viviendo (no vivir) muy lejos de ti.
Que la IA no te quite las ganas de leer todos estos libros. Que nadie piense por ti. Destierra la pereza de detenerte a pensar la respuesta a cosas difíciles. Quizá ahora no veas la ventaja. Pero pasado un tiempo, haber abierto ese libro es, seguro, lo que hace la diferencia.