🚨| URGENTE: El tirano de Venezuela, Nicolás Maduro no quiere que el mundo vea estas brutales violaciones derechos humanos que pasan en Venezuela, encabezadas por la dictadura chavista. Dale ME GUSTA y RT para que el mundo se entere y esto le duela más al genocida Maduro. 🇻🇪
Miles de venezolanos bajaron de Petare el barrio más grande de Caracas, para protestar contra la dictadura de Nicolás Maduro, a pesar de que el tirano militarizó la zona para intimidar. Maduro no quiere que esto se vea, dale ME GUSTA y RT para que Maduro sufra. 🇻🇪 #Yosaliporvzla
🚨| URGENTE: El tirano de Venezuela, Nicolás Maduro no quiere que el mundo vea esta masiva protesta en su contra que está sucediendo ahora mismo en Caracas, encabezada por María Corina Machado. Dale ME GUSTA y RT para que el mundo se entere y esto le duela más a Maduro. 🇻🇪
Como lo hace permanentemente, el Líder Supremo de Irán, el gran Ayatolá Ali Khamenei, instó al mundo islámico a boicotear todo lo que sea originario del pueblo judío.
En respuesta a tamaño disparate, Meyer M. Treinkman, un amable farmacéutico, se ofreció de corazón a ayudarlos en su boicot de la siguiente manera:
“Cualquier musulmán radical que tenga sífilis, no debe ser curado por Salvarsan, descubierto por un doctor judío, Ehrlich. Ni siquiera debería tratar de averiguar si tiene sífilis, porque la prueba de Wasserman es el descubrimiento de otro judío. Si un musulmán radical sospechara que tiene gonorrea, no deberá buscar el diagnóstico, porque usará el método de un judío llamado Neissner.
"Un musulmán radical que tenga una enfermedad cardíaca, no debería usar Digitalis, el descubrimiento de un judío, Ludwig Traube.
Si sufre de un dolor de muelas, no debería usar Novocaina, el hallazgo de los judíos Widal y Weil.
Si un musulmán radical tiene diabetes que no use insulina, descubierta por Minkowsky, un judío. Si tiene dolor de cabeza, debe evitar Pyramidon y Antypyrin, de los judíos Spiro y Ellege.
Los musulmanes radicales con convulsiones deben soportarlas con estoicismo, porque fue un judío, Oscar Leibreich, quien propuso el uso del Hidrato de Cloral para su tratamiento.
Los árabes radicales deben hacer lo mismo con sus malestares anímicos, porque Freud, padre del psicoanálisis…también era judío.
Si un niño musulmán contrae difteria, sus padres radicales deben abstenerse de la reacción "Schick" ideada por la judía, Bella Schick.
“Los musulmanes radicales deberían estar listos para morir en grandes cantidades y no permitir que los traten del daño en el oído y el cerebro, trabajo del ganador del premio Nobel judío, Robert Baram.
Deberían seguir muriendo o quedarse lisiados por la parálisis infantil, porque el descubridor de la vacuna contra la polio fue un judío, Jonas Salk.
"Los musulmanes radicales deben negarse a usar estreptomicina y morir de tuberculosis para evitar la maravillosa droga que un judío, Zalman Waxman, inventó contra esta mortal enfermedad.
Los médicos musulmanes radicales deben descartar todos los descubrimientos y mejoras del dermatólogo Judas Sehn Benedict, o del especialista en pulmones, Frawnkel, y de muchos otros científicos y expertos médicos judíos de renombre mundial. Así como exponerse a morir sin vacunarse contra el COVID 19 con la vacuna de ARN mensajero que le valiera el Nobel de medicina a la doctora Katalín Karikó y el judío Drew Weissman.
"En resumen, buenos y leales musulmanes radicales, deben soportar obedientemente la sífilis, y la gonorrea, las enfermedades del corazón, dolores de cabeza, el tifus y la diabetes, los trastornos mentales, la poliomielitis, la tuberculosis y las convulsiones, y estar orgullosos de obedecer el boicot ordenado por su Ayatolá”.
Ah, y por cierto, no llame a un médico por su teléfono celular porque este fue inventado en Israel por el ingeniero judío Martin "Marty" Cooper.