muchas veces me paro a pensar en el inmenso poder que tienen las miradas y cómo hay mucha gente que no es consciente de ello y no lo aprovecha nada, no sé si me entendeis
“si te cansas de mirar tú por los dos,
siempre me quedaré yo,
siempre me quedaré yo.
si te cansas de ser tregua en mi dolor,
¿qué remedio me curo yo?
¿qué remedio me curo yo?”