Que estén borrando tuits y videos hoy, varias horas después de que Alex Saab haya llegado a Estados Unidos, demuestra que la gran mayoría de la tiranía interina (incluyendo a sus propagandistas) no sabía absolutamente nada de lo que iba a pasar y, con seguridad, tampoco de lo que viene. Por eso solo me queda citar a @alemartinezcan: si se desayunaron con la noticia de Saab como el resto de los mortales, muy probablemente también son parte del menú.
Es sumamente gratificante leer y escuchar a los pocos chavistas que todavía existen y siguen creyendo que aquella barbarie que comenzó Hugo Chávez tenía realmente una doctrina, una idea profunda o algún tipo de desarrollo académico y social capaz de trascender en el tiempo. Lo que estamos viendo hoy es exactamente lo contrario: la confirmación de que nunca hubo tal cosa. Que detrás del discurso no había un cuerpo teórico sólido ni un proyecto de país, sino una estructura de poder construida sobre la renta (y la corrupción), la coerción (y los crímenes de lesa humanidad) y la destrucción institucional.
Y lo más interesante es que son ellos mismos quienes empiezan a enfrentarse a esa verdad. Incluso con el remanente de la tiranía aún en el poder (de facto), desmantelando el sistema por presión externa y tratando de sostenerse “un día más”, queda en evidencia la naturaleza real de lo que construyeron. Porque para eso quedó el chavismo: para durar un día más.
No tienen gente, no tienen votos, no tienen bases sociales reales. No tienen tampoco la fuerza militar de la que durante años alardearon, ni capacidad de movilización autónoma, ni un relato que logre sostenerse en el tiempo. No tienen contenido. No tienen una idea.
Lo que queda es otra cosa: una nomenklatura cerrada, sin legitimidad ni proyecto, que ha robado, torturado y destruido para mantenerse en el poder. Una nomenklatura que le entregó el país a los cubanos y, cuando vieron bombas caer, se lo entregaron al “imperio” que juraron destruir.
El chavismo (o lo que queda de él) no es un modelo político. Es una estructura en fase terminal, sostenida únicamente por su propia inercia. Una hojilla sin filo que los venezolanos esperamos que llegue pronto a su fin.
Es un mensaje en sí mismo el hecho de que, más de doce horas después del secuestro (y desaparición forzada) de Juan Pablo Guanipa, quien haya salido a hablar, como si todo este proceso lo manejara él, sea el represor mayor y no la tirana interina ni su hermano.
Si esto significa que Delcy Rodríguez no puede controlar a su propio régimen criminal, la vuelve inútil para el papel que le han asignado desde Washington; y si significa que ella avala todo lo ocurrido durante las últimas horas, entonces ha decidido no cumplir esas asignaciones.
De cualquier manera, solo deja claro que Venezuela no es viable con el chavismo —sea quien sea que lo represente— ocupando un poder que no le pertenece en un territorio cuya sociedad desea ser libre, sin condiciones ni dilaciones.
Supongo que el equipo de @usembassyve, liderado por Laura Dogu, ha tomado nota de todo esto.
Juan Pablo Guanipa estuvo en la calle apenas once horas desde que fue excarcelado hasta que fue nuevamente secuestrado por grupos de tarea con armas largas. Ese tiempo fue suficiente para emocionar a todo el país, que comenzó a compartir la noticia de su liberación por todos los grupos de WhatsApp, y para volver a la calle con fuerza, yendo primero al Helicoide y después a Zona 7 para acompañar a los familiares de los presos políticos.
Once horas bastaron para mostrar que la tiranía chavista continúa operando como una estructura criminal. No importa si ahora se le agrega el apellido de “interina”, ni tampoco si este secuestro (y desaparición forzada, dado que aún se desconoce su paradero) ocurrió por decisión de una facción de la nomenklatura sin coordinación con otra. El resultado es el mismo: la persistencia de prácticas coercitivas que impiden que Venezuela avance hacia condiciones mínimas de libertad, estabilidad institucional y previsibilidad para la inversión.
La secuencia liberación-recaptura puede interpretarse como una señal ambigua de poder: o bien evidencia fracturas internas en la coalición gobernante, o bien constituye una estrategia deliberada de disciplinamiento dirigida a presos políticos, excarcelados y a la sociedad movilizada. Delcy Rodríguez no puede o no quiere gestionar la transición genuina en el país, por eso los criminales volvieron a llevarse a Guanipa y luego salió el Ministerio Público a avalar ese secuestro hablando de “medidas cautelares” incumplidas, lo cual es falso.
Con Guanipa se busca enviar un mensaje disuasivo. Por eso reaparecen las amenazas y los mecanismos de intimidación de los esbirros ya conocidos, cuya documentación resulta esencial para eventuales procesos de justicia transicional. Mantener desmovilizada a la ciudadanía es un objetivo central para la tiranía, especialmente en un contexto donde la presión interna por la libertad se combina con la presión internacional que todavía les recuerda el 3 de enero.
Los venezolanos tienen claro que solo podrá hablarse de reconciliación, justicia y paz cuando esta estructura de poder de facto, ilegítima y criminal deje de determinar el rumbo del país. Incluso en un escenario de mera administración transitoria del poder, la continuidad de estas conductas genera daño institucional y social.
Si este episodio constituye el preludio de una “Ley de Amnistía” cuyo texto inicial resulta profundamente deficiente, entonces es razonable dudar de que exista una voluntad real de amnistiar y reconciliar. El país no es viable con estos criminales allí, y eso van a tener que entenderlo pronto en Washington también. Creo, en el fondo, que @marcorubio lo sabe y ahora mismo los representantes de @usembassyve lo están entendiendo también.
Que aparezca Juan Pablo Guanipa con vida y que sea liberado.
Que sean liberados TODOS los presos políticos.
Que Venezuela sea libre.
Gustavo Cisneros, dueño del grupo Cisneros era amigo de Donald Trump desde hace muchos años. Antes de ser presidente, Donald Trump estuvo en la casa de los Cisneros en Nueva York. Han compartido como amigos y familia. Si en Venevisión están dando este paso, es que saben que pueden hacerlo
Reuters publica lo que tu gobierno no quiere que sepas. Había una eclisa desatornillada entre los raíles. Llevaba allí un tiempo, de forma que el espacio entre raíles se iba ensanchando cada vez que pasaba un tren. Pero esto quiere decir una cosa (sigo) https://t.co/EX7BX5ChsA
De verdad no entiendo algo.
Presos políticos que salen de Venezuela, llegan a España, están fuera de peligro, y aun así no pueden dar declaraciones.
Entiendo la necesidad de proteger a quienes siguen allá. Eso es lógico.
Pero los presos políticos que ya están aquí, ¿qué es exactamente lo que no pueden decir?
¿Qué se está cuidando: a las víctimas o la narrativa?
Porque una vez a salvo, contar lo vivido no debería ser un riesgo, sino un derecho.
Y el silencio, cuando es impuesto, siempre deja preguntas.
—Ya se hicieron elecciones:Maduro hizo fraude
—Ya se pidió ayuda internacional y a la ONU: Solo enviaron comunicados
—Ya se salió a protestar a las calles: Maduro los encerró, asesinó y torturó
Ya pasaron 25 años y escaparon 10 millones de venezolanos
¿Qué otra solución proponen los señorítos del “derecho internacional” y hippies de mierda?
No les alcanzó con ver una inflación de 100.000% anual
No les alcanzó con ver al 90% de la gente viviendo en la pobreza
No les alcanzó con ver a la gente vendiendo sus propiedades a 5.000 dólares para irse del país
No les alcanzó con ver a millones cruzando en las fronteras a pie
No les alcanzó con ver tanques pisando manifestantes
No les alcanzó con ver gente colgando asesinadas en centros de tortura
No les alcanzó con estar sentados en su living y la comida calentita se las traiga un ingeniero venezolano en bicicleta
No les alcanzó ver 3 elecciones robadas no reconocidas internacionalmente
No les alcanzo los miles de asesinatos y desaparecidos por el regimen
No les alcanzo ver al pueblo venezolano feliz de que una fuerza extranjera entre a liberarlos
El zurdo siempre va a encontrar una vuelta literaria para negar la realidad frente a sus ojos y no reconocer vivir del lado del mundo equivocado.
Llevo varias horas revisando artículos de medios internacionales y resulta realmente sorprendente la forma en la que buena parte de ellos ignoran la realidad de Venezuela y/o, peor aún, buscan mentir sobre ella con absoluta intención. Hablan de “derecho internacional” ignorando todas las leyes que ha violado (y sigue violando) el chavismo, incluyendo asedios a embajadas y el secuestro de ciudadanos extranjeros. Hablan de “derechos humanos”, pero no mencionan ni una sola vez a los presos políticos. Hablan de “injerencia” y, desde luego, omiten que a Nicolás Maduro lo custodiaba un anillo cubano, como cubanos son quienes manejan instituciones clave de un país donde rusos, iraníes y chinos co-gobiernan; y donde las FARC, el ELN, Hezbollah y cárteles regionales controlan zonas enteras.
Pero lo peor es que hacen sus “análisis” (así, entre comillas) sin incluir a los venezolanos. No les importa que el 3 de enero haya sido un día de júbilo: en silencio dentro de Venezuela, y con gritos y cantos en el exterior. No les importa que, después de tantos años, por fin vimos que la justicia sí existe y que el carnicero criminal responsable de tantas muertes y separaciones está preso, esposado y derrotado. No les importa que nuestro mayor deseo sea la libertad, esa que debemos lograr, sea como sea.
No les importa porque jamás les importó nuestro sufrimiento. Pero ahora sí escriben largos textos indignados porque un tirano narcoterrorista y su esposa, igual de criminal, hayan sido capturados y extraídos.
Desde luego, si a ellos no les importa lo que nosotros pensamos, deseamos y por lo que luchamos, a nosotros no nos importa lo que ellos digan. Mucho menos esa propaganda a favor del chavismo, disfrazada de periodismo, de legalidad y de humanidad.
No nos importa lo que diga la ONU.
No nos importa lo que diga Lula.
No nos importa lo que diga Sheinbaum.
No nos importa lo que diga el buenismo internacional.
Nos importa la libertad de los venezolanos a la que todos uds fueron indiferentes DURANTE AÑOS.
Terminada la rueda de prensa de la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez (que ya está en Caracas), quedan varias conclusiones:
1. El alto mando del oficialismo está íntegro. Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Jorge Rodríguez, todas las cabezas del último gabinete de ministros están indemnes.
2. El mensaje de Delcy Rodríguez fue muy vago y gaseoso. Hablaba de la necesidad de luchar contra el imperialismo, de activar el decreto de emergencia y conmoción, de soberanía y de negociar con Estados Unidos, pero respetando la constitución bolivariana, lo que da la idea de que en la alta cúpula oficialista no tienen mayor idea de qué paso seguir.
3. Lo que sí queda claro es que Delcy Rodríguez no aceptó el encargo de la presidencia y se mantiene como vicepresidenta encargada. Llamaron a la liberación de Nicolás Maduro como condición para negociar.
4. Que Trump haya elegido a Delcy Rodríguez y no a María Corina Machado para dialogar los primeros pasos de la transición política sí habla de que Trump, Rubio y Hegseth temen un escenario de conflicto civil que implique la presencia militar permanente en Venezuela, por lo que prefieren negociar directamente con el oficialismo, para evitar que la situación se desbande antes de que pueda haber algún tipo de respuesta militar directa.
Sigo pensando que en Caracas no tienen idea de qué hacer en este caso ni cómo responder a este ataque, menos cuando no saben si con este primer comunicado haya una nueva respuesta armada por parte de Trump, o si abrirse a un proceso de negociación y transición. El problema son los pecados que cargan sobre sus espaldas figuras como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y la cúpula nacional y regional de la FANB.
Podemos, socio del PSOE, nació asesorando a la tiranía chavista.
Zapatero ha sido el mayor blanqueador de Maduro.
El Gobierno recibió en Madrid a Delcy Rodríguez, que tenía prohibido pisar la UE, y llegaba con 40 maletas.
El PSOE votó en contra de reconocer a Edmundo González como presidente.
Sánchez no felicitó a María Corina por el Nobel de la Paz.
Esta es la izquierda española que ahora sale a hablar de Venezuela.
Sois escoria.
Durante la operación de extracción de Maria Corina Machado, el GPS cayó al agua y estuvo tres horas perdida en mar picado, de noche y sin luces. Pudo haber terminado en una tragedia.
Esa mujer tuvo que arriesgar su vida solo para recibir el Nobel de la Paz y pensar que hay VERDADEROS IDIOTAS, en mayúsculas, que la critican o ponen en duda su merecimiento.
Dígase los gobiernos de México, Uruguay y Colombia, ni olvidar a la candidata Jeanette Jara en Chile, quienes tuvieron las declaraciones más estúpidas a nivel mundial.
Sin desperdicios estos 8 minutos.
María Corina Machado explica con claridad cómo será el proceso para estabilizar a Venezuela y garantizar el orden una vez se concrete la transición a la democracia.
"Existen los planes y evidentemente en cooperación con agencias y gobiernos de distintas partes del mundo".
Si Jorgen siendo noruego pudo entender la crisis venezolana tanto que escribió OCHO (8) páginas de discurso para explicarla, tu pana argento/español/gringo lo puede entender también. Se acabó la condescendencia con los comunistas gluten free