Se pelea con el Fiscal General, con la Defensora de los Habitantes, ataca a la Contraloría, golpea a la prensa, golpea al Poder Jidicial, ataca durísimo a los partidos de oposición y al Tribunal Supremo de Elecciones...PERO NUNCA LE HE ESCUCHADO UN ATAQUE CONTRA EL NARCO!!
Muchos han intentado explicar las desafortunadas declaraciones de la presidenta Fernández sobre Nicaragua como un error, un descuido o un ejercicio de realpolitik.
Pero quizá la explicación sea mucho más mundana: la “cordialidad” entre el orteguismo y el chavismo no es casual. Quizás hay relaciones e intereses que ayudarían a entender por qué mientras algunos vemos una cruenta dictadura, en Zapote prefieren ver un socio.
Pido disculpas a las hermanas y hermanos de #Nicaragüa ante las atroces declaraciones de la presidenta de mi país.
1. Habló de la “forma de gobierno que ellos han elegido tener” ignorando que las tres últimas “reelecciones” (2011, 2016, 2021) organizadas por el régimen Ortega-Murillo, fueron cuestionadas por observadores internacionales. En la última “elección”, siete candidatos presidenciales fueron encarcelados o inhabilitados.
2. Encubrió bajo una supuesta “estabilidad económica” los sufrimientos a que ha sido sometido el pueblo nicaragüense por parte de la dictadura: más de 350 asesinatos; más de 120 casos de desaparición forzada; más de 1000 opositores detenidos; más de 5000 organizaciones de la sociedad civil clausuradas; decenas de universidades cerradas; y represión transnacional documentada, que incluye el vil asesinato en territorio costarricense de Roberto Samcam.
3. Ignoró el más reciente crimen de la tiranía. La muerte en detención del dirigente Miskito #BrooklynRivera que ha creado indignación internacional con pronunciamientos de la @OEA_oficial el @StateDept la @eu_eeas y organismos de derechos humanos.
4. Finalmente y a modo de exculpación a los dictadores Daniel y Rosario, cerró diciendo: “Dios con Nicaragua”. Cuando a esa sufrida población se le ha despojado también de la libertad religiosa, con sacerdotes encarcelados, congregaciones religiosas expulsadas, y hasta templos y procesiones de Semana Santa clausuradas.
Hay dos posibles explicaciones de tal desatino: ignorancia o indiferencia. Si es lo primero, avergüenza al país; si es lo segundo deshonra nuestra tradición de condena absoluta a las tiranías y no representa el sentir mayoritario de los costarricenses.