¡Maldita sea!
Lo delicioso que es frotarse en ropa interior hasta hacerme acabar, sintiendo nuestro calor, estando todos calientes queriendo tener sexo. Que chupe mi pene sobre la ropa interior diciéndome “quiero sentirla toda empapadita de leche”.
El sexting debería estar entre las 7 maravillas del mundo, más cuando empieza con mensajes de odio y después terminan en "¿Cómo quieres que te folle?" "Ven, puta sucia."