En plena guerra España-Argentina, Cristóbal Soria se va a una televisión argentina a defender a Messi y a criticar al Madrid y a España.
Ser un traidor por cuatro duros es muy triste.
Cucurella le estaba explicando que Cubarsi tenía una herida en la boca y Messi fue a pedir su expulsión.
En cambio, Cristiano Ronaldo aviso a un rival que no se tapara porque el árbitro podía sacarle tarjeta roja.
Un jugador le dice algo a Cristiano con la boca tapada y le dice que cuidado que le pueden expulsar, pasa con Messi y va corriendo al arbitro
El mundo abriendo los ojos con ambos
Aquí, en esta jugada, empezó todo.
El 13 de octubre de 2007, en un partido de clasificación para la Euro2008, Dinamarca se enfrentó a España en Aarhus.
España dio 30 toques, pasando por prácticamente todos los jugadores, antes de acabar en gol —golazo— de Ramos. El segundo del partido.
Ni Rivero ni Relaño se daban verdaderamente cuenta de lo que veían en el campo. Tampoco los daneses. Solo Luis Aragonés y los jugadores españoles sabían lo que estaban haciendo.
Y lo que estaban haciendo era iniciar la historia.