Míchel, entrenador vallecano del Girona: "Mis referentes son mi abuela y mi madre, dos mujeres trabajadoras desde los 14 años que nunca han tenido un contrato de trabajo". Grande.
Un 25 de enero de 1995, el legendario futbolista Eric Cantoná le propinaba una patada a un hincha fascista del National Front, que le gritó que volviera a su pais y le hizo el saludo nazi desde la grada.
Eric Cantoná, de familia gitana y nieto de abuelos republicanos exiliados, nunca se arrepintió de educar al fascista y dijo que: "De lo único que me arrepiento es de no haberle dado más fuerte. Patear fascistas no es algo que se saboree todos los días”.
En Salvador de Bahia estase xogando o que din que é o mellor campionato de fútbol de rúa: o Campionato da Galicia.
E se non chovese así ata me parecería unha falta de respecto.