Los viajes que hicimos. Los goles que celebramos. Los abrazos que nos dimos. La ilusión que se generó conforme íbamos eliminando rivales. La exhibición en Guimaraes. El engorilamiento tras Florencia. La llegada al aeropuerto de Breslavia y verlo engalanado con el escudo de tu equipo. Los días previos por la ciudad, encontrándote con béticos de todas las edades irradiando felicidad que venían de todas partes del mundo. La noche de antes por los bares del centro, recordando todo lo sufrido en años anteriores. Los nervios al despertar el día de la final. El derroche de ilusión que se respiraba por toda la ciudad. El camino al estadio, cantando como si no hubiera un mañana. El momento de entrar y ver esa grada repleta de bufandas y banderas del Betis. El estadio viniéndose abajo al cantar el himno más bonito del mundo. La afición apoyando sin parar durante todo el partido y dando un espectáculo reconocido después en toda Europa. El éxtasis y los abrazos con desconocidos tras el gol de Abde. Los cánticos de orgullo tras el pitido final.
Hoy se cumple un año de aquel día y, mientras escribo esto, se me siguen poniendo los vellos de punta.
No ganamos la final y fue duro no hacerlo. Sería absurdo negar la evidencia. Pero todo lo que disfruté de enero a mayo en esta competición se quedará conmigo para siempre.
En esta vida hay que aprender a disfrutar del camino y, afortunadamente, no todo es ganar.
Ojalá volver a vivir momentos parecidos pronto. Estoy seguro que lo haremos.
Viva el Real Betis Balompié. Y vivan los béticos.
Del día del padre no se me olvida cuando los del barrio volvíamos del colegio con una corbata hecha de cartulina y al llegar a casa se la dábamos a un hombre que olía a cemento, óxido y soldadura que solo se ponía una corbata en los bautizos.
“¿Quién te hizo Reina y Madre?
Y después que terminara.
¿Por qué elegiría esta tierra
reino donde reinaras
y decidió que su Reina
Madre de Dios soberana
se llamase Macarena
y naciera sevillana?”
✍🏻 Rafael González Serna, Pregón de la Semana Santa de Sevilla de 2016.
San Gil Abad cierra sus puertas tras este histórico 18 de diciembre, día de la Expectación de la Santísima Virgen. ¡Viva la Virgen de la Esperanza!
📹 @TQuifes
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