Sin alma
Sin orgullo
Sin coraje
Sin vergüenza alguna
Sin honor.
Con pasotismo
Con desgana
Con desidia
Con dejadez
Con indolencia
Real Madrid, no te reconozco.
Duele.
No no queda..
No queda dignidad
No queda orgullo
No queda grandeza
No queda esfuerzo
No queda futbol
No queda nada del Real Madrid que conocimos. NADA.
La imagen de los jugadores del Barça haciendo un rondo gigante con el 2-0 mientras los futbolistas del Real Madrid persiguen sombras y caminan sin oler la pelota es increíble.
Qué poco amor propio del Real Madrid. El Santiago Bernabéu debe arder el próximo partido.
Ni orgullo, ni grandeza, ni buen juego, ni calidad, ni genio individual, ni acierto, ni físico.
Es la nada este Real Madrid.
Ante un Barça que no es nada del otro mundo
Imagina que eres un chaval del Castilla al que Arbeloa ha llamado para entrenar con el primer equipo y el día del entreno ves a Valverde KO de un puñetazo de Tchochomeni, a Arnold llorando en una esquina, a Mbappé descojonándose, a Mendy saliendo en ataúd de la enfermería y a Rüdiger detrás de Carreras para inflarlo a hostias.