@NicolasBocaland@indignadoxd Que tiene q ver Espert con Fantino !!!!! Fantino no es empleado público ni se está candidateando para nada, lo privado es mambo de cada uno, no te gusta Fantino, neura no lo consumas, tenés millones de opciones.
@PaisaBarbie Sería interesante que te informes correctamente, de esa manera podras responderte vos misma, el problema de muchos es que se ideologizan tantos que les produce ceguera.
@ElTrumpista Sería interesante que te informes correctamente, de esa manera podras responderte vos misma, el problema de muchos es que se ideologizan tantos que les produce ceguera.
Hijos de puta, corruptos de mierda, no paran de escudarse en los más necesitados para mendigar un voto, hipócritas, tienen a la hoja de Rossi cobrando más de 30 Lukas por mes, eso no les resulta llamativo.
@ManesF Sr Manes, si puede serlo, de echo esto usted debería saberlo, ojalá los 257 miembros de la camara baja y los 72 senadores tengan todas sus declaraciones juradas inmaculada.
@rlopezmurphy Sr López Murphy debe vivir a los demás tranquilos con todo respeto se lo digo, Javier Milei tiene todo el derecho del mundo en festejar el lanzamiento de su libro como le parezca, hoy más que nunca tiene todo mi apoyo. VLLC
Hacer un ajuste fiscal es una tarea extremadamente compleja. Y yo lo puedo decir con conocimiento de causa: duré 15 días como ministro de economía.
Y es que hacer un ajuste fiscal es complejo porque implica pedirle a la sociedad que haga un esfuerzo inmenso. Los ajustes fiscales suelen llegar después de procesos populistas. Lo que tratamos de hacer los economistas racionales es ordenar los desastres que dejan los peronistas y los kirchneristas en nuestro país. Ellos la dilapidan y nosotros tratamos de ordenarlo.
Cuando uno le pide a la sociedad un esfuerzo, tiene que estar a la altura y dar el ejemplo.
Yo voté a Javier Milei en 2023. Fue la opción menos mala en un balotage con uno de los dirigentes más siniestros del país: Sergio Massa. Y Milei se comprometió no solo a hacer el ajuste necesario después de la fiestita de Alberto Fernández, sino también a hacerlo predicando desde el ejemplo y ajustando a la política y a los políticos.
Ayer, como probablemente todos ustedes, prendí la tele para ver la fiesta que Javier Milei organizó para festejarse a sí mismo. Estoy atravesado por una sensación de incredulidad y rabia. Mucha rabia. Mientras la Argentina atraviesa un ajuste fenomenal, necesario está claro, pero que trae costos enormes para las familias y las empresas, el Presidente se armó una joda sin otro motivo que autocelebrarse. Y me gustaría que alguien me explique quién la pagó, aunque sospecho que todos lo hicimos.
Nuestro país está otra vez regalando una oportunidad. Porque la sociedad le dio a Milei un espaldarazo extraordinario para que hiciera lo que tenía que hacer.
Y Milei convirtió la oportunidad en un gobierno de delirantes y cortesanos aislados de la realidad, que parecen vivir en un mundo paralelo y que para colmo tienen un entramado de corruptos adentro y los encubren.
Ojalá recapaciten. Más allá del proceso electoral del 26 de octubre, quedan dos largos años por delante. Y los argentinos necesitan, y a esta altura se merecen, que esto salga bien.