Los minerales críticos se han convertido en uno de los recursos estratégicos más importantes del siglo XXI. En la entrevista charlamos con Peio H. Riaño y cerramos el programa conversando con Helder Ferreira. A partir de las 9:00 en RPA y de las 12:00 en TPA
Trabajadores de la taberna de Pablo Iglesias denunciando jornadas de más de 12 horas, vejaciones y vulneración de derechos básicos. Y, una vez más, los medios de "izquierdas" no publicarán la noticia: solo la veremos en El Mundo, ABC, El Confidencial, Libertad Digital...
Fernando Castro Flórez sobre MARQUESA. EL MAYOR ROBO DE ARTE DE LA HISTORIA DE ESPAÑA.
Un crítico de verdad sobre una aristócrata de mentira.
https://t.co/vRZG48dxPH
La familia Medina: de terratenientes que recaudaron y “limpiaron rojos” para Franco a comisionistas con Almeida.
El abuelo de Luis Medina tomó las armas, acompañó a la sublevación militar y formó parte de una de las más funestas organizaciones, la Guardia Cívica, una unidad experta en la represión de la retaguardia que sembró el terror en los pueblos de Huelva y Sevilla durante los primeros años de la Guerra Civil.
Francisco Franco invadió España y la dividió en dos para siempre, como dos realidades paralelas e irreconciliables. Una historia que se puede contar en dos fotos y dos protagonistas. Con el mismo nombre. A un lado de las trincheras, Rafael Medina. El oficial retratado por Robert Capa en la imagen conocida como Muerte de un miliciano, quizá el icono bélico del siglo XX. La fotografía tomada en Espejo, y no en Cerro Muriano, el 5 de septiembre de 1936, convirtió al periodista húngaro en el reportero de guerra más famoso del mundo. Medina era el enlace de Capa y estaba al mando del escuadrón de milicianos que defendió el municipio, que cayó a los pocos días de la famosa foto en manos de Franco. Medina fue capturado y encarcelado y fusilado en 1940.
Al otro lado de las trincheras, otro Rafael Medina. Vecino de Sevilla, duque de Medinaceli y falangista. Y autor de un libro de memorias titulado Tiempo pasado (1971), en el que descubre en sus primeras cuarenta páginas los estrechos contactos que mantiene con otros falangistas y militares retirados y activos, con los que conspira contra la Segunda República. Rafael agarró las armas, acompañó a la sublevación militar y formó parte de una de las más funestas organizaciones, la Guardia Cívica (dirigida por el comandante Alfredo Erquicia), una unidad experta en la represión de la retaguardia que sembró el terror en los pueblos de Huelva y Sevilla durante los primeros años de la Guerra Civil.
El abuelo de Luis Medina, el comisionista del Ayuntamiento de Madrid de las mascarillas y los test de mala calidad, es el protagonista de una de las fotos más espeluznantes de la guerra. Así como Robert Capa actuó en el frente republicano, el abulense Juan José Serrano lo hizo en la vanguardia y retaguardia franquista y al terminar la contienda continuó su labor en ABC.
Una foto para no olvidar
En la foto tomada el 4 de agosto de 1936, un mes antes de la de Capa, Paul Preston ha identificado a Rafael Medina como el individuo que viste un mono blanco y camina al frente de la Guardia Cívica, en pleno ejercicio del terror a su paso por uno de los pueblos de Huelva. Fue compañero del temido Ramón de Carranza en la represión de los pueblos del Aljarafe sevillano. Rafael Medina, después de participar activamente en la sublevación franquista, pasó a formar parte de la columna del terror que se integra en la llamada Policía Montada. Este grupo paramilitar se dirigió a Huelva desde Sevilla para realizar tareas de “limpieza” por los pueblos del suroeste desde agosto de 1936 hasta marzo de 1937, cuando la columna pasó a la Falange.
El historiador Paco Espinosa ha estudiado en profundidad ese momento y al personaje. Cuenta que aquella mezcla de terratenientes, señoritos de la burguesía y aristócratas se juntaron en la Policía Montada y marchaban ocupando zonas agrícolas. “Limpiando los pueblos de gente roja”, asegura el historiador. “Mucho tiempo”, añade Espinosa, investigador de la represión en el sudoeste de España. Los propios documentos oficiales se refieren a ellas como “operaciones de limpieza”. Vestían uniforme color caqui, botas de montar y sombrero cordobés. En el sombrero de este sombrío cuerpo ecuestre podía leerse el “detente”, un lema que decía: “Detente enemigo, que el corazón de Jesús va conmigo”. Creían que esto les libraba de los peligros y los legitimaba para la barbarie en los pueblos que querían controlar.
La columna que Rafael Medina formó con Ramón de Carranza estaba compuesta por la burguesía agraria, caciques que revisaban qué había ocurrido con sus tierras. Lo primero que hacían era apartar a las autoridades de los pueblos y colocar a los que querían, para recuperar el control de las localidades. “Esa gente iba cubierta por fuerzas africanas, legionarios y regulares. Una vez que tomaron Huelva, a finales de julio de 1936, siguieron su ruta hacia Ayamonte”, recuerda Espinosa. El propio Medina lo escribe en su libro de memorias, publicado en plena dictadura: “Aquellas operaciones de conquista de pueblos tenían, sin duda, un gran interés y eran de la mayor urgencia por el fin que se perseguía de liberación y dominio”. También por hacerse con la propiedad de las tierras de pueblos como Aznalcázar, Pilas, Villamanrique, Carrión de los Céspedes y Castilleja del Campo.
La prensa franquista llamó “grupos de incontrolados” a estas “escuadras negras”. Participaron en la primera fase de la “limpieza política”. Dionisio Ridruejo, el director general de Propaganda en el Ministerio de la Gobernación, calificó sus acciones como “represión informal o espontánea”. Fueron los orígenes de las sacas y el “paseo” (o “paseíllo”). La que más notoriedad ha alcanzado es la escuadra negra que asesinó a Federico García Lorca. La del duque de Medinaceli le sirvió, además, para nombrarle alcalde de Sevilla, entre 1943 y 1947, y procurador de las Cortes. En Huelva, hasta el inicio de los tribunales militares, en marzo de 1937, se asesinó a 2.376 hombres y 86 mujeres.
Una historia sin responsabilidades
En un pueblo de Huelva los fascistas mataron un día a todos los detenidos que se llamaban Manuel, simplemente por el gusto de crear el terror, ha contado Espinosa. La columna de Rafael Medina logró destruir todo lo levantado por la República a fuerza de fusilamientos para recuperar el control y los poderes. “Esa gente se ha mantenido en su sitio durante la dictadura y en la Transición no perdieron nada, intocables desde 1936. Nadie ha interrumpido su historia para pedirles responsabilidades”, cuenta Espinosa.
Paul Preston, en El holocausto español (2011), cuenta algo más sobre el papel del abuelo del comisionista que ha sacado provecho del coronavirus y se ha lamentado de que en la Fiscalía sean “de izquierdas”. Según el hispanista británico el odio entre los campesinos sin tierra y los propietarios administradores de las fincas pasó a formar parte de la vida cotidiana en el sur. Cuenta cómo un destacado terrateniente de Sevilla, Rafael Medina, escribió acerca de “la incomprensión de los de arriba y la envidia de los de abajo”, la distancia entre quienes caminaban en alpargatas y quienes viajaban en coche. Y se detiene en esa anécdota: cuando Rafael y su padre pasaban en su coche por delante de los jornaleros, en alguna carretera secundaria, notaban “la torva mirada, de tan profundo desprecio y tan señalado rencor que tenía la fuerza de un rayo fulminante”.
Continúa Preston el relato de la estrecha relación que existía entre los propietarios de las tierras y sus salvadores militares. Se puso de manifiesto cuando Queipo de Llano encargó a Rafael Medina que recaudara fondos para la causa rebelde. Tras muchos meses de quejas por la ruina de la agricultura, como consecuencia, criticaban, de las reformas republicanas, cabía esperar que los esfuerzos de Medina fueran un fracaso. Pero no. El primer día recaudó un millón de pesetas entre los exportadores de aceituna de Alcalá de Guadaira.
Ese mismo día, en Dos Hermanas, un propietario le preguntó a dónde iría el dinero. Medina dijo que esperaban comprar un avión y el terrateniente preguntó cuánto costaría eso. Medina contestó que “sobre un millón de pesetas”. El latifundista le extendió en el acto un cheque por esa cantidad. “En los días que siguieron al alzamiento, los señoritos rurales podían permitirse el lujo de formar y financiar sus propias milicias, como las columnas de Ramón de Carranza y de los hermanos Mora Figueroa”, escribe Paul Preston.
(Texto de Peio H. Riaño para elDiario)
(En fotografía, Rafael Medina Villalonga entrando en la localidad de Tocina, Sevilla)
Adjunto 8 condenas contra Podemos (por vulneraciones de derechos laborales y/o fundamentales) que no han trascendido a la opinión pública:
(1) Condena por despedir a una trabajadora tras solicitar reducción de jornada para cuidar a su padre: https://t.co/VPdiFdDzRQ
Se califica, además, de discriminación machista
(2) Condena por despedir a otra trabajadora inmediatamente después de que esta solicite que se regularice su contrato (estaba contratada a media jornada, pero trabajaba a jornada completa): https://t.co/qt7ERAACHs
(3) Condena por despedir a un trabajador tras ordenarle que saboteara unas elecciones sindicales (reconociéndose en la propia carta de despido que se le está echando por su negativa a hacer eso mismo, calificándose de “deslealtad”): https://t.co/a8gB3HtmFX
(3.2) Sentencia de suplicación (TSJ de Asturias) que confirma la sentencia anterior: https://t.co/MH2GEO8Ryn
(4) Condena por despedir a una trabajadora negándose a justificar el despido, inmediatamente después de despedir a su marido, quien había demandado a la empresa (vulneración del derecho a la no discriminación por razón de parentesco): https://t.co/sGLrP6J1EH
(5) Condena por vulneración del derecho fundamental a la participación política: https://t.co/rA8JzDyksH
(6) Condena (despido nulo) por vulnerar el derecho fundamental a la libertad ideológica de un trabajador técnico (que no ocupa un cargo de representación): https://t.co/RXOwF2ZlTq
(7) Una segunda condena (despido nulo) por vulnerar el derecho fundamental a la libertad ideológica de un trabajador técnico (que no ocupa un cargo de representación): https://t.co/2DmE6b1Bqy
(8) Una tercera sentencia condenatoria (despido nulo) por vulnerar el derecho fundamental a la libertad ideológica: https://t.co/tStrWVKoo7
Durante los últimos dos años y medio, casi una treintena de trabajadores, ex trabajadores y ex becarios de Canal Red, La Base, La Última Hora!, La Tuerka y Podemos nos han estado narrando los abusos laborales que han sufrido.
También hemos sabido que el partido, pese a la innegable persecución mediática y judicial que ha sufrido (siendo objeto de noticias falsas, montajes policiales y causas que han terminado archivándose), acumula condenas por vulneraciones de derechos laborales y sindicales, que no han llegado a trascender a la opinión pública.
Cuando empezamos a conocer algunos de estos testimonios, no los pusimos en conocimiento de los directores de los grandes medios de comunicación, sino en manos de Iago Prada, Secretario de Acción Sindical de la CNT-AIT (A Coruña) y director de cine documental que lleva más de una década cubriendo conflictos laborales.
#RomperElBloque es una pieza dirigida y producida íntegramente por Iago (con @ProducionsMu), con el apoyo y testimonio de @FurorTelevision, que reúne a una decena de ex trabajadores que han decidido poner el cuerpo y la voz.
Lo que en un principio se había concebido como una pieza que investigara y narrara el proceso de Sergio, ha acabado poniendo en común a una treintena de testimonios. Muchos de ellos, como es comprensible, temen hablar. Ojalá esto les pueda dar la confianza que necesitan.
‼️ Tendréis los 3 episodios completos disponibles este miércoles, 27 de mayo, en https://t.co/f8bQTqXYCQ
Pd. Hemos podido conocer los “cadáveres” que escondían aquellos que hemos tenido más cerca. Si en otros lugares existen casos similares, queremos que se sepa. Si esta serie documental, que empezó a rodarse a mediados de 2024, se estrena tras un eterno ciclo electoral es porque esto no va de beneficiar a unos u otros.
Nos debemos a los valores de la izquierda, no a unas siglas.
Luz y taquígrafos.
#RomperElBloque
20 de mayo de 1936
Primer número de la revista MUJERES LIBRES, un grupo anarcofeminista determinante en la lucha por los derechos laborales de la mujer.
Aquí está el primer número completo, gracias a la @FAnselmoLorenzo : https://t.co/EjYSIuojNc
🔴 Última Hora| El TSJA tumba la eliminación de lobos en Asturies: “Carece de eficacia alguna”
Se apoya en los pronunciamientos del Tribunal Supremo, que considera que este método solo es válido en condiciones muy concretas.
Lo contamos en @nortes_me
https://t.co/cLx9dkpKqX
'Los archivos del silencio', el documental sobre la censura franquista contra El Norte de Castilla | El Norte de Castilla.
Por Liliana Martínez Colodrón y Rodrigo Ucero. https://t.co/zkYJqGPvi7 a través de @nortecastilla
Hoy, día del Libro y las Letras me gustaría recomendar a aquellos que no lo hayan leído el libro de J. Fontana «𝐋𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐮𝐞́𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐟𝐢𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚» (Crítica) que yo he leído como unas tres veces, y siempre, siempre, aprendo algo nuevo.
Es paradójica la actual Inquisición (denuncias anónimas, dogma del #yos��tecreo) porque cuando comentábamos la caza de brujas atribuíamos la causa del fenómeno al misticismo y la falta de acceso al conocimiento de esa época, pero ahora vivimos en la llamada Era de la Información: