Hoy hace 65 años, que en el primer Gobierno del Partido Nacional del siglo XX, el 22/12/1960, el parlamento sancionaba la ley No. 12.840 creando el Aguinaldo. Se incorporaba a la legislación laboral un derecho a los trabajadores, consagrando una vieja aspiración del nacionalismo.
Entre todos podemos difundir para que todo el país este atento...son chiquitos, ellos no tienen culpa de nada...ayudemos a encontrarlos xf agradezco RT
La izquierda de cristal
Se ofendieron con el "Tribilín" de Da Silva a Orsi pero nunca les pareció mal el"pompita de jabón" de Tabaré Vázquez a Lacalle Pou.
La izquierda desde su origen se caracterizó por impulsar el resentimiento y el odio entre las clases sociales.
La prédica del partido comunista era esa, lucha de clases, odio, insulto y escrache a los sectores burgueses y "oligarcas".
La búsqueda de la dictadura del proletariado era precisamente agudizar los conflictos, azuzar a la militancia contra los burgueses capitalistas con odio, rencor y resentimiento.
Así fue en toda América Latina.
La izquierda llegó al poder enancada en esos sentimientos, en la grieta que dividió a la Argentina, en el desprecio al otro, al que insultaba con violencia verbal y desdén.
Los tiempos han cambiado, hoy no entienden (o se hacen los que no entienden) las agresiones verbales y físicas que alentaron y provocaron durante décadas en toda la región.
Esas misma violencia verbal que desatan muchos de sus militantes en las redes sociales desde el anonimato, e incluso algunos con su nombre y apellido, contra aquellos que piensan diferente y desnudan con firmeza las contradicciones y mentiras de la izquierda.
Lo hacen todo el tiempo contra la senadora Graciela Bianchi (hay que leer las barbaridades que le escriben), también lo dicen con odio y virulencia extrema contra el senador Sebastián Da Silva desde hace años.
Hasta desde las autoridades del propio Frente Amplio han tenido el tupé de reclamar que el Partido Nacional o el gobierno de la Coalición Republicana les hiciera un llamado de atención a sus senadores para frenarlos en la defensa de sus ideas, cuando nunca el Frente Amplio ha detenido o intentando frenar a sus militantes en la violencia verbal, amenazas e intimidaciónes que realizan contra los integrantes de los partidos que no son de izquierda.
Ellos pueden insultar soezmente a todos los demás, pueden acusar de cualquier cosa impunemente, pueden referirse a enfermedades o medicamentos que deberían tomar personas de otros partidos políticos.
Sin disculpas ni remordimientos, sin autocrítica alguna.
Nunca se escucharon disculpas del ex diputado del MPP Juan José Domínguez al entonces diputado Lacalle Pou, tras el "oligarca puto" del año 2007 en plena sesión de la Cámara de Diputados.
Nunca se escucharon disculpas por el "taquito cafishio" que pronuncio Mujica sobre Laura Raffo en 2020. O el "vayan a controlar donde andan sus esposas" en 2012, del entonces presidente Mujica a los legisladores blancos, que estaban ejerciendo los controles sobre el gobierno que les correspondía en razón de sus cargos.
Ni condenas de los periodistas, los "colectivos" o las organizaciones sociales sobre dichos comentarios, que en esos casos se hicieron los distraídos.
Es parte de la hegemonía cultural y el relato que han impuesto en la sociedad: la izquierda puede insultar y cancelar a los que piensan diferente, los otros no.
Pueden perseguir a los que no son frentistas en los organismos del Estado, acosarlos hasta obligarlos a renunciar, enfermarlos síquicamente con las presiones, las humillaciones y las persecuciones, provocando, en algunos casos, cosas más graves en las personas y sus familias, por el sólo hecho de tener una ideología diferente.
Sin embargo, la izquierda habla de los derechos humanos desde un pedestal "moral" y "ético".
La izquierda latinoamericana ha sido violenta desde siempre, desde la oposición y en el gobierno, sus expresiones de fanatismo, odio y resentimiento sobre los que no pertenecen a sus partidos ha eludido la posibilidad de generar puentes y unir a los pueblos, a los que dice defender.
Pero los mayores responsables históricos de esas grietas profundas en la sociedad, se convierten en "víctimas desprotegidas" cuando les toca lo mismo que ellos hacen.
Cuando los que ellos descalifican y denominan como "fachos", "gorilas", "simios" y otros epítetos de toda clase, reaccionan como cualquier ser humano y contestan en el mismo tono destemplado, aparece el techo de cristal de la izquierda.
El pacto dentro del pacto
De traición en traición
En 2025 se cumplen 35 años de democracia plena.
En noviembre de 1989 fue la primera elección realmente democrática después de la dictadura.
Una elección sin partidos políticos ni dirigentes proscriptos en un proceso electoral sin exclusiones ni pactos espúreos.
En 1990 asumió el gobierno del Partido Nacional presidido por Luis Alberto Lacalle con una visión moderna y diferente del Uruguay futuro, que fue duramente combatida por el Frente Amplio, liderado entonces por Líber Seregni, y por el Partido Colorado con Julio María Sanguinetti a la cabeza.
El 3 de agosto se cumplirán 41 años del Pacto del Club Naval, entre las FFAA, Sanguinetti por el Partido Colorado y Seregni por el Frente Amplio.
La participación de la Unión Cívica fue absolutamente testimonial, siendo funcional a las intenciones de Sanguinetti, promotor principal de la negociación.
El Tte. Gral. Medina reconoció años después al periodista Alfonso Lessa, en una entrevista para su libro "La Primera Orden", que realizó varias reuniones preparatorias del pacto con Sanguinetti, en la casa de un dirigente colorado, sin que los otros pactistas supieran de esos encuentros bilaterales.
En un debate en el programa "En vivo y en directo" de Canal 12, conducido por el periodista Néber Araújo, que se produjo el 9 de agosto de 1984, seis días después de anunciado el Pacto del Club Naval, Sanguinetti, se mostró "indignado y ofendido", contraatacando con falsedades contra Wilson Ferreira, en ese momento preso en el cuartel de Trinidad, por la lectura que hizo el dirigente blanco Alembert Vaz de una carta de Wilson en la que denunciaba el pacto Medina - Sanguinetti.
Los años confirmarían que lo que decía aquella carta era cierto. Sanguinetti negoció con Medina a espaldas de todos los demás dirigentes.
El mismo Sanguinetti que tuvo escasa o nula actividad opositora al régimen entre 1973 y 1980, mientras Wilson Ferreira estaba en el exilio recorriendo foros internacionales en los que denunciaba a la dictadura uruguaya y reclamaba por el restablecimiento de las libertades en el país y el Gral. Líber Seregni estaba preso.
La transición democrática se desarrolló con muchos tropiezos entre 1985 y 1990, durante el gobierno de Sanguinetti, ante los intentos de amplios sectores de la izquierda de "cobrar cuentas" a los militares con los que habían pactado en el Club Naval, en 1984.
La actitud del Partido Nacional, liderado por Wilson Ferreira Aldunate, fue fundamental para superar lo que pudo haber frustrado el retorno de la democracia plena al país, en 1990.
La aprobación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado en 1986, apoyada por Ferreira, a un enorme costo político, personal y partidario, no sólo salvó la fragilidad del gobierno de transición de Sanguinetti, sino que, con internas muy complicadas en todos los partidos, resultó un impulso clave para la victoria de los blancos y de Luis Alberto Lacalle en 1989.
Mientras la izquierda, irresponsablemente, incumplía su pacto "subyacente" (al decir de Seregni) con los militares y se dejaba dominar por los radicalismos que habían llevado al golpe de Estado de 1971, el presidente Sanguinetti, necesitaba la ayuda de los blancos ante el anuncio de desacato del Tte. Gral. Medina, al guardar citaciones judiciales para algunos militares por violaciones a los DDHH, en la caja fuerte del Comando del Ejército.
La situación se destrabó por la intervención de Ferreira y la mayoría del Partido Nacional, conformada por el Movimiento Por la Patria, los grupos herreristas de Lacalle y Dardo Ortiz, más Gonzalo Aguirre, para "sacar las castañas del fuego" que los otros partidos habían provocado en las "negociaciones" del Club Naval.
Una vez aprobada la Ley de Caducidad, promulgada el mismo día que los militares debían presentarse ante el Juzgado, el presidente Sanguinetti, intentó desmentir la gravedad de la situación diciendo que las instituciones nunca habían estado en peligro.
Esa nueva actitud faltando a la verdad del entonces presidente provocó fuertes críticas por su deslealtad hacia quienes, con un gran sacrificio político y sin tener responsabilidad por el Pacto del Club Naval, habían detenido la grave crisis institucional.
Con la Ley de Caducidad, aprobada por el Partido Colorado y la mayoría del Partido Nacional, los blancos demostraron, una vez más, su raíz republicana y democrática, de preservación de las instituciones, aunque muchos de sus dirigentes y votantes no compartían ni apoyaban la solución a la que se había llegado.
Seregni y el Frente Amplio, que resultaron socios fundamentales de Sanguinetti para consagrar el Pacto del Club Naval y el nacimiento de una democracia "renga" , votaron en contra de la Ley y se "lavaron las manos" del asunto.
En cambio, la mayoría nacionalista no midió el costo político de resolver una situación creada en el Club Naval por Sanguinetti, Seregni y Juan Vicente Chiarino (de la Unión Cívica), que generó la crisis institucional, en la que los blancos no tuvieron arte ni parte, y que pudo haber derivado en un golpe de Estado como lo dijo Medina en la entrevista de Di Candia.
En las fotos se observan fragmentos de la entrevista del periodista recientemente fallecido César Di Candia al Tte. Gral. (R) Hugo Medina, principal protagonista de las FFAA en el Pacto del Club Naval, publicada en el semanario Búsqueda el 7 de marzo de 1991.
En ella Medina reconoce que "sin ley de Caducidad hubiera habido desacato" y que "si no se votaba la ley de Caducidad, yo sabía que no podíamos quedarnos en la mitad del camino. Que si (el golpe) no lo daba yo, si no asumía yo la responsabilidad, iba a asumirla el que estaba atrás si no era ese era el otro. Porque ese era el pensamiento de las Fuerzas Armadas".
"Desacato iba a haber", sentencio Medina.
Consultado sobre las consecuencias, indicó "No lo sé, se habrían producido mediaciones o se habría llegado a un baño de sangre. Yo estaba tan convencido que iba a salir la cosa que tal vez basaba en eso mi tranquilidad".
Múltiples testimonios de protagonistas de la época indican con absoluta claridad la fragilidad de las instituciones a fines de 1986.
También confirman el riesgo latente que amenazaba la incipiente democracia, que Sanguinetti y Seregni se empeñaron en negar, luego del apoyo decisivo de Wilson Ferreira Aldunate, que permitió salvar la crisis institucional, derivada de una mala salida de la dictadura, cuyos efectos negativos persisten hasta nuestros días.
Cuando preguntes como se gastan los fondos públicos no te olvides de Honorable Consejo Nacional de Género Transversal. Y después te hablan de la pobreza infantil.
Ante la próxima elección del Directorio blanco, un grupo de militantes preocupados por el país y el Partido, emitieron una declaración en la que proponen lineamientos y objetivos políticos a impulsar por el máximo órgano partidario:
Hilo 👇
Foto Mauricio Zina/Adhocfotos-Búsqueda
@Alfredolara29 En estos tiempos de descentralización estaría bueno pensar que el Directorio y la Convención pudieran estar en otros lugares que no fuera, como siempre ,la capital para de esta forma intercambiar con los troperos de votos del interior
@Alfredolara29 Estimado Alfredo,haciendo eco a tus palabras me atrevo a aseverar q la presencia de los dirigentes del interior no solo debe estar en los órganos partidarios sino tb en los organismos de contralor.Estamos cansados de ser troperos de votos…pero no de nuestra gente para los cargos
Comparto la entrevista realizada hoy por @igalvar71 para @LaPecera1019.
Conversamos sobre la guerra entre Israel 🇮🇱 e Irán 🇮🇷, un tema complejo y sensible. La idea fue analizar lo que acontece en el mundo sin caer en una lógica de bandos y ponderando.
https://t.co/7Sad1JgvF8
16 de junio de 1984
Puente de mando del Vapor de la Carrera Ciudad de Mar del Plata II, en momentos en los que se acercaba la lancha de la Armada uruguaya ROU 70, con el Prefecto de Montevideo a bordo para cumplir la misión de arrestar a Wilson Ferreira Aldunate.
Hilo 👇
FA inventa un relato para aumentar los combustibles, recaudar más y malgastarlo otra vez en populismo.
Orsi prepara la coartada del aumento, hablando de la deuda de ANCAP.
Otra vez, la CR explica tarde una herencia que debió aclarar cuando era gobierno.
FA fundió ANCAP en 2015 👇