Cuando te das cuenta de que todo está carísimo y, aun así, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacías.
No lo creo. Se trata de un sector muy bien formado y distante de la política, contrario a los demás gremios. No es que no haya preferencia, pero la disciplina de los jueces es muy distinta a la de otros profesionales.
Ahora bien, cuando a usted durante años lo ignoran, pese a que se aprobó en 2022 una política y no se cumplió con lo establecido, entonces uno poniéndose en su lugar comprende que su lucha es justa.
En ninguna institución se podrá entender que un asesor o directivo gane por encima de quienes llevan la carga laboral pesada, en este caso los jueces. Son los actores primordiales y esenciales del sistema.
Esa complacencia y politiquería debe ser cercenada. Usted no puede exhibir con orgullo “avances”, sino considera a quienes día a día trabajan para lograrlo.
En su afán para continuar al frente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, organizó la Conferencia del Poder Judicial 2026 para lo que gastó solo en pasajes, hospedaje, restaurantes y transporte, nada más y nada menos que cerca de RD$30 millones de pesos, con el propósito de impresionar al presidente de la República y del Consejo Nacional de la Magistratura Luis Abinader, para que el mismo crea que en el Poder Judicial todo marchaba a la perfección, pero no, los reclamos de los actores del sistema, ponen en evidencia la incapacidad gerencial de este, con jueces multiservicios que tienen que suplir en ocasiones en tribunales de materia diferente a la que administran, una automatización que expulsa al personal humano formado y entregado, faltas de condiciones en el ambiente laboral, esa es la realidad de hoy, por lo que urge, la convocatoria del CNM y encaminar al Poder Judicial, por el sendero de la institucionalidad.