Aznar ha sido veinte años consejero de News Corp. Llegó a tener un salario de 10.000 euros al mes en una sociedad familiar. Nunca se investigó.
Felipe González, ídem.
Los hijos de Aznar gestionando fondos buitres.
“Nos dicen que un parto vaginal son 6.000 o 7.000 euros y un parto por cesárea son 9.000 o 10.000 euros más los extras y todo pagado de golpe. O sea, de un solo pago".
Pagaba 51€ al mes de seguro privado. Ahí se dio cuenta de la importancia de la sanidad pública.
“Es la señal de carne que yo dejé, al irme para saber mi sitio
al regresar...”
Versos de Lorca inéditos. Estaban en el reverso de un manuscrito original que llega a manos de @MiguelPoveda .
🔴ICE se retira de Minneapolis. Un operativo para luchar contra la migración irregular pero que concluye con dos estadounidenses muertos y decenas de detenciones arbitrarias y abusos.
Esta retirada supone una victoria para la resistencia ciudadana.
Estamos dejando morir la sanidad pública.
La estamos dejando morir despacio,
sin ruido de sirenas,
sin titulares que duelan lo suficiente.
La dejamos morir en listas de espera eternas,
en consultas de cinco minutos,
en profesionales exhaustos que ya no pueden más
aunque quieran darlo todo.
La sanidad pública no cayó del cielo.
No fue un regalo.
Fue una conquista.
Costó décadas de lucha, de acuerdos, de impuestos compartidos,
de la idea radical de que la salud no es un lujo,
sino un derecho.
Que enfermar no debería significar arruinarse.
Que nacer pobre no debería condenarte a morir antes.
Y sin embargo hoy la tratamos como algo prescindible.
Como si fuera un gasto molesto
y no una inversión en dignidad.
Yo llevo más de media vida enferma.
He visto la sanidad desde dentro,
desde la camilla, desde la bata abierta por detrás,
desde el miedo antes de una prueba,
desde el alivio cuando alguien te mira a los ojos
y te cree.
Y lo digo claro: así como está ahora, es deplorable.
No por su gente. (Hay de todo, cómo en todos lados)
Nunca por su gente.
Porque hay médicas, enfermeros, auxiliares, celadores, técnicos
que siguen tirando del carro con el cuerpo roto.
Que se saltan descansos.
Que cargan con más pacientes de los que pueden atender dignamente.
Que se van a casa con culpa por no haber llegado a todo.
Gente competente, vocacional, humana…
a la que el sistema está asfixiando.
No es que no quieran.
Es que no les dejan.
Un sistema diseñado para aguantar lo justo,
para parchear en lugar de cuidar,
para empujar a quien puede a la privada
y abandonar a quien no.
Un sistema que normaliza el colapso
y llama “incidencia puntual”
a lo que ya es estructural.
Mientras tanto, los enfermos aprendemos a esperar.
A esperar citas.
Resultados.
Derivaciones.
Respuestas.
A esperar incluso cuando el cuerpo ya no puede esperar más.
Y lo más peligroso de todo
es que nos estamos acostumbrando.
A que funcione mal.
A que duela.
A que falle.
Pero la sanidad pública es uno de los últimos lugares
donde aún somos iguales.
Donde tu cuenta bancaria no debería decidir
si te salvas o no.
Dejarla caer es romper el pacto más básico de una sociedad:
cuidarnos.
Defenderla no es ideología.
Es supervivencia.
Es memoria.
Es respeto a todo lo que costó construirla
y a toda la gente que hoy sigue sosteniéndola con las manos desnudas.
Yo no hablo desde un despacho.
Hablo desde un cuerpo enfermo
que necesita una sanidad pública fuerte para vivir.
Y como yo, millones.
No la dejemos morir.
Porque cuando muera del todo,
no podremos curar
la herida social que quedará.
Noah Higón @GVAsanitat@sanidadgob #EnfermedadesRaras
En este país, en cuanto un niño tiene un poco de tos y algo de fiebre, lo llevamos a urgencias, es lo normal.
Ahora imaginad vivir en una tienda de campaña, todo el día mojado y con frío, acabarán con alguna pulmonía y sin poder llevar a un hospital o no puedes encontrar medicinas.
Esto está pasando en Gaza.
Ahora mismo.
El mundo ha pasado página.
Triste.
Si pensabas que habías escuchado Thunderstruck suficientes veces, viene Rondalla Gran Sol para callarte la boquita.
Es insuperable nuestra cultura ❤️
#LaRevuelta@javiergutialva@sanchezarevalo
En días como hoy, y en semanas como estas, es más importante que nunca recordar que la Sanidad Pública es nuestra mejor aliada para vencer al cáncer.
Guillermo Fernández Vara nos enseñó que bajar impuestos no puede ser una moda porque está en juego la vida de la gente. D.E.P.
Nos deja Guillermo Fernández Vara. Huérfanos nos dejas a los que aprendimos que, por encima de cualquier ideología o interés,está el bien común y la justicia social.
Guillermo es el abrazo.El amparo,la fraternidad,la mano tendida.
La política de la esperanza y el diálogo.
D.E.P
🔴 COMUNICADO OFICIAL | Desde el PSOE de Extremadura desmentimos categóricamente el fallecimiento de Guillermo Fernández Vara.
El expresidente se encuentra en una situación de salud muy frágil. Pedimos prudencia, respeto y agradecemos las muestras de cariño y apoyo.
Actualmente, Guillermo se encuentra luchando contra su enfermedad.
Su familia y seres queridos rogamos respeto durante estos compases tan duros para todos.
Muchas gracias.