Los priístas siempre han sido más cercanos a EUA que a los mexicanos y ahora ya se creen MAGA. Si van a copiarle a alguien al menos copien a gente con cerebro. Échenle más ganitas, anden, ustedes pueden.
@PRI_nacional
Krauze se equivocó y, en lugar de aceptarlo y ofrecer una disculpa, hace maromas ridículas. Pero todo eso ya es irrelevante y sólo sirve para el chacoteo en Tuiter.
Krauze ya no le importa a nadie y él no se ha dado cuenta.
A @CitlaHM lo que le tienen es miedo. Miedo por lo que representa y, con ella, la evidencia de que el poder dejó de ser un territorio reservado para quienes históricamente se asumieron propietarios.
Al inicio del sexenio analizaba con @juanbaaq su papel en el nuevo juego político. Hoy esa lectura adquiere mayor dimensión: su llegada es la irrupción de una trayectoria que desafía los mecanismos con los que las élites reproducen su dominio: apellido, padrinazgo, dinero, contactos y códigos de clase convertidos en membresías para gobernar.
Y cuando ese orden es cuestionado, el miedo se expresa como violencia. Por eso el ataque se desplaza de las ideas hacia el género, corporalidad, edad, origen y dignidad: porque como muchas lo hemos vivido no basta con derrotar políticamente a quien irrumpe; hay que producir la sensación de que nunca debió estar ahí. Y eso nos afecta a todas.
Como escribió Fanon, el poder también responde con violencia cuando el orden que lo sostiene es cuestionado, buscando disciplinar la excepción para preservar la regla. La misma lógica que vive @Claudiashein frente al machismo del mundo.
Y quizá por eso Citla y Claudia importan más allá de ellas mismas como individuos: porque cada mujer que las ve y se ve en ellas, amplía la grieta en ese viejo monopolio.
Porque cuando una mujer rompe una frontera de poder, detrás de ella vienen muchas más. Y eso les aterra.
Contigo, @CitlaHM.