@Martinoescalant No hay chance de que se parezca, pero el tiro de mitad de cancha de facu antes de irse al entre tiempo en unas finales con Atenas. Se rectifica en el aire.
Y la palomita de espaldas de ale diez es histórica jajaj
«Como jugador, me basaba en el instinto y la habilidad, pero como entrenador he aprendido que combinar estos instintos con la analítica ayuda a afinar nuestro plan de juego y la toma de decisiones. La analítica me ayuda a convertir datos complejos en consejos sencillos y claros para nuestros jugadores.» (Pablo Prigioni, seleccionador argentino y entrenador ayudante NBA)
Uno de los miembros de la Generación Dorada argentina y actual seleccionador nacional hablaba en estos términos sobre la transformación que está experimentando el baloncesto actual.
Aunque este deporte siempre ha sido una cuestión de talento, instinto e improvisación, cada vez hay más ciencia.
En 2025, todos los equipos de la NBA cuentan con departamentos de análisis que evalúan desde eficiencia de quintetos hasta cuántos puntos por posesión podemos esperar desde un lugar de la pista en un tipo de jugada concreta, dependiendo de quién tire o a qué distancia se encuentre el defensor.
El gran cambio de paradigma no es tanto la ingente cantidad de datos que se pueden recabar y procesar, sino que la mentalidad de entrenadores de élite como Prigioni hacia el uso de estadísticas es mucho más positiva.
Y que la analítica de datos no sustituye a la intuición que nos da el ojo humano después de décadas de observación, sino que la complementa y mejora.
Podemos ver su aplicación en diferentes aspectos del juego: táctica, técnica, preparación física, recuperación de lesiones, planificación de partidos, análisis de mercado…
Las palabras de Prigioni describen la intersección entre la sabiduría adquirida por la experiencia como jugador y los inputs analíticos más objetivos. Trasladar el dato a la pista.
A medida que el baloncesto sigue evolucionando, la ventaja competitiva se encuentra en la toma de decisiones basada en el ojo humano Y los datos. Sin falsas dicotomías.
Leo demasiados comentarios mala leche sobre Facu Campazzo, lo dejaría pasar, pero son muchos y no deben saber que el pibe fue papá hace poco, jugó la copa del rey y se subió al avión a representarnos como el sabe, con el corazón.
Vayan al fútbol los malas lechas, acá sobran!