Esta es la tercera incursión en la zona buscando estos canales, y con ella doy por finalizado este proyecto. Os cuento lo que encontré.
Cada vez que un madrileño abre un grifo, se consuma un pequeño milagro de ingeniería que suele pasar inadvertido.
La amenaza de lluvia que ahuyenta las hordas; la soledad; el agua que corre por doquier; el silencio; la primavera que despunta perezosa; el chaparrón final; la gozosa fatiga. La rabiosa belleza de mi lugar favorito en la Sierra.
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@Clarisse_2dart Tiene toda la lógica. Llevamos muchos meses benignos, con el campo muy cargado de vegetación y eso potencia toda la cadena trófica. Tus infartitos son síntomas de la buena salud de nuestra Sierra 😉