Nos vendieron la idea de que “Todo pasa” pero uno se da cuenta ,que hay algunas cosas, que efectivamente no pasan, hay ausencias que el corazón jamás llena.
Si la vida fuera un partido del Mundial, nos daríamos cuenta de que nadie juega noventa minutos perfectos. Todos cometemos faltas, fallamos goles cantados y, a veces, celebramos demasiado pronto.
Tal vez algunos se la pasarían reclamándole o insultando al árbitro todo el partido entero; otros, mirando el marcador de los demás; o esperando que alguien les regalara un penal. También descubriríamos que hay personas que llegan como compañeros de equipo; y otras que aparecen solo para enseñarnos a defendernos mejor. Algunas nos darán el pase justo cuando más lo necesitamos; otras intentarán arrebatarnos la pelota o hacemos una zancadilla.
Y es que cada uno de nosotros juega un partido distinto. Algunos pueden comenzar ganando y terminar perdiendo. Otros pasar gran parte del encuentro en desventaja y, cuando nadie lo espera, darle la vuelta al marcador de la manera más memorable.
Por eso, cuando la vida nos saque una tarjeta amarilla, nos toca aprender. Cuando nos muestre una roja, aceptar la lección. Cuando nos marque un gol en contra, levantarnos. Y cuando llegue ese tiempo extra que nunca pedimos, aprovecharlo. Porque los mejores capítulos no suelen escribirse cuando todo marcha bien, sino cuando decidimos seguir jugando aunque el cansancio, el miedo o las dudas nos pidan abandonar.
Al final, el verdadero triunfo no es levantar una copa. Es llegar al silbatazo final sabiendo que jugamos con valentía, que dimos lo mejor de nosotros y que nunca permitimos que nadie decidiera el resultado final de nuestro partido.
¡Que tengan un feliz fin de semana mundialista!
Gracias por este año más contigo, por cada momento que convirtió mis días comunes en recuerdos eternos. Celebro tu vida con amor profundo y con la alegría de tenerte conmigo. 🌺
Por fin un famoso que sabe cuál es su lugar y qué jugar bien al fútbol (mejor que nadie) no le da la autoridad moral para dar conejos vacíos ni decirle cómo vivir a nadie que vive en el mundo real. El mejor
La infidelidad no es sólo física:
También es esa solicitud de amistad que enviaste porque te atraía esa persona.
Es esa conversación que ocultaste, ese mensaje que borraste,
hablar con alguien sabiendo que le gustas y aun así seguir ahí.
Es buscar atención fuera, es coquetear disfrazado de "inocente", es permitir una cercanía que sabes que no es correcta.
La infidelidad empieza cuando se rompe la lealtad, cuando se traiciona la confianza, cuando se elige alimentar lo que nunca debió nacer 🧏🏻♀️
Hay amores que no llegan para quedarse intactos; llegan para marcarte.
Para enseñarte lo que se siente amar con el alma abierta, sin armaduras, sin planes de escape.
Y tú fuiste eso para mí: la forma más honesta en la que mi corazón aprendió a latir por alguien más.
Cuando ganes más dinero:
1. Compra menos ropa, pero de la más alta calidad.
2. Come comida de calidad, no basura.
3. Contrata ayuda para el hogar, recupera tu tiempo.
4. Cambia tu colchón, dormir bien lo cambia todo.
5. Invierte en experiencias, no solo en cosas.
6. Compra libros, aprenderás de los éxitos y errores de otros.
7. Rodéate de personas valiosas.
8. No compres para impresionar.
La elegancia en la escritura, en la conversación, en los modales, en la educación, en el vestir, en la respuesta a las críticas, en el saludo, en las comidas, en la forma de hablar, en la manera de afrontar diversas situaciones, etc.
La elegancia ante todo, siempre.
Lujos de verdad:
1. Tener vecinos tranquilos
2. No necesitar el coche para todo
3. Poder dormir las horas que quieres
4. Leer sin límite
5. Reír a carcajada limpia
6. Cocinar a tus seres queridos
7. Llegar tranquilamente a final de mes
8. Decir que no sin dar explicaciones
9. Cuidar la salud sin obsesión
10. Tener conversaciones profundas