No puedo negar que todavía estoy sanando, y no me refiero al desamor. Estoy sanando errores que cometí, problemas familiares, comportamientos que no quiero tener más, amistades perdidas y, lo más importante, mi salud emocional.
entender no significa tolerar. Yo puedo comprender tu comportamiento por tu historia de vida, pero no voy a tolerar ciertas acciones tuyas, porque mi empatía no implica renunciar a mis límites.
Aprendí que, a veces, la verdadera victoria no está en lo que logras, sino en lo que eliges dejar atrás. En lo que ya no repites. En lo que ya no permites. Y en todo lo que decides soltar para elegirte, esta vez, a ti.