Si hay una imagen que genera esperanza, es esta de la sonrisa de Fabiana brillando desde los escombros. Una metáfora de futuro: Venezuela renaciendo alegre de sus cenizas. Si lo hacemos bien, podemos lograrlo.
Nadie esta exigiendo que cancelen la sede del mundial, nadie está exigiendo ayuda porque estamos acostumbrados a que nadie nos ayude siempre. Dejen esta narrativa de que los venezolanos somos una mierda de personas cuando estamos pasando por la mayor tragedia del país.
Una cosa es que le caigan mal los venezolanos, otra MUY distinta es que se alegren de su desgracia o se enojen porque el país envíe ayuda? Que pobreza del alma wn!