“Tokio es un puto Maserati y todo el mundo quiere un puto Maserati.
Y si tu coges el Maserati y lo dejas en la calle con las puertas abiertas y las llaves puestas es porque estás muy jodido”
Y, aún no se ha dormido y le hizo un trato al colchón
Con su espuma se forró el corazón
Anoche era de piedra
Y al alba era de mimbre
Que se dobla antes que partirse.