Solo existen tres formas de seguir apoyando al régimen morenista:
1. Te beneficias económicamente de que ellos se mantengan en el poder.
2. Eres culpable de algún delito y ellos te garantizan impunidad.
3. Eres un pendejo.
Si los hijos de Enrique Peña Nieto o Felipe Calderón hubieran querido seguir los pasos de sus padres, buscar una diputación y meterse de lleno en la vida política de México, los rojillos de Morenarco estarían atacadísimos hablando de nepotismo y privilegios.
Y si además Estados Unidos les hubiera retirado la visa, llevarían días exigiendo explicaciones, investigaciones y hasta renuncias.
Pero como se trata de Andy, de pronto todo es “un asunto personal”. La doble moral también es parte de la transformación.
El Gobierno dedicó 7 meses (dice que sólo 7) a analizar todos y cada uno de los tuits que puse. Los clasificó, desmenuzó, vio quién los compartió, de quién hablaba, con quién hablaba y a quién reclamaba. Todos y cada uno de mis 963 tuits.
Luego, en una conferencia nacional, pusieron mi cuenta para que cualquier desubicado pueda localizarme, desmenuzar mis tuits, e ir armando mi perfil personal con pedacitos de información mía que haya ido soltando a lo largo de 30 mil tuits. Y no sólo me pusieron a mí, sino a otras 60 personas, ciudadanos sin cargo público que no tenemos ninguna obligación.
Encima lo financiaron con dinero público, aportaciones nuestras que debían buscar el bien general de los mexicanos utilizado para su beneficio personal y en nuestra contra.
@LuisaAlcalde eres una fascista con todas sus letras.