Hay muchas cosas de mi mente o personalidad que tardo en entender de dónde se originaron o en qué momento es que las adopté, pero con tan solo pensarlo a profundidad un poco es como “ah sí, este mecanismo de respuesta nació de tal trauma, tiene sentido”.
A veces me sorprende el apego emocional que puedo llegar a desarrollar con algo al punto en el que termino siendo esa persona que nunca va a otro restaurante porque su favorito es su lugar seguro, o no ve otra serie porque disfruta saberse todos los diálogos de una.
Creí saber lo que era tener una relación karmica hasta que realmente tuve una y la verdad es que aún se me hace increíble pensar en las conexiones que el alma de uno tiene con la de otros, antes no creía en nada pero tantos sentimientos y pruebas me han volado la cabeza.
Soy esa persona que se jura a si mismo nunca perdonar un sinfín de cosas, pero también se encuentra en tiempos en los que ni siquiera encuentra motivos para guardar rencores o juzgar a las personas por lo que han hecho, ni aunque lo merezcan.
Comprendo que al hacer una adaptación de un libro a televisión/cine hay momentos en los que es necesario cambiar por cuestiones de tiempo o ser prácticos, pero también hay cosas que llegan a omitir que terminan siendo una aventada de madre para el lector y fiel fanático.
Quisiera saber qué tantas personas verdaderamente creen en el poder de “hacer ojo” y qué tantas pruebas se tienen, o si de verdad es que todos estamos teniendo demencia colectiva.