Emprendedora/ama de casa/godín de bar. Iba a ser musa, me chingué la rodilla. Diseño, ando en bici, tomo fotos y hago libretas. Tía. Basic Bitch #ECDQEMSD
En mis 30's siento que no se me veían los 30.
Ahora, siento que se ve que me cayeron todos los años juntos.
Nos acercamos a la respuesta de todas las preguntas del universo.
Me choca. Quiero tanto al noviecito que cuando sueño que me besa alguien más, lo hace mal. Aunque sea el crush de crushes. Fuckin lealtad de mi subconsciente.
@ClaraBrugadaM nos quejamos de su “remodelación” hecha c/ las patas, xq usamos el metro y vemos goteras q no había, pasamanos q no cumplen con la altura, siendo poco amables p/ adultos mayores, filtraciones de agua en bajopuentes representando riesgo de colapso por el peso extra de la obra
🚨¡Nuevo episodio!🚨
Se acerca el estreno de la segunda temporada de #XMen97, por eso les tenemos:
Todo sobre las adaptaciones al mundo animado de los hijos del átomo; cuál sí ver, cuál no y ante la duda ponle más Wolverine.
Con @Skywakko y Héctor McCoy.
https://t.co/p5dHYNQptu
Mientras muchos acuden a las mañaneras a escuchar y asentir, hay una periodista que llega con algo mucho más peligroso para el poder: preguntas incómodas.
Su nombre es Reyna Haydee Ramírez Hernández.
En una de sus más recientes participaciones, cuestionó a la presidenta sobre las investigaciones relacionadas con el financiamiento de las madres buscadoras.
Tras recibir respuesta, lanzó una segunda pregunta que elevó la tensión en el salón: si también se estaba investigando quién financia y moviliza a los grupos de simpatizantes que suelen asistir a los eventos oficiales.
Fue precisamente ese contraste el que provocó incomodidad.
Porque cuando las preguntas se aplican con la misma vara para todos, dejan de ser cómodas y comienzan a tocar fibras sensibles.
Reyna Haydee volvió a demostrar que el periodismo no está para quedar bien con el poder, sino para cuestionarlo.
Y eso, en tiempos donde abundan los aplausos, vale más que mil discursos.
Yo no veo a los FIFES y orangutanes fans del futbol salir a defender a las señoras berrenderas y barrenderos de la ciudad después del porquerillero que dejaron anoche en Reforma y zonas aledañas. Qué curioso que solo se vuelven “muy conscientes” cuando se trata de criticar a las minorías que usan el espacio público para manifestarse y luchar por derechos.
Guardemos estas imágenes para aventárselas en la cara la próxima vez que salgan a llorar y a decirnos que “esas no son formas” “con los monumentos no” cuando otros somos los que tomamos el espacios público para LUCHAR POR JUSTICIA. Entonces si ellos lo usan para celebrar un partido pitero ¿sí son formas? ¿O cómo aplica para ellos? Hipócritas.
Es increíble la poca empatía de los mexicanos. El jueves, el día de la inauguración del Mundial, estuvo afuera del Estadio Azteca regalando fotos de su hija desaparecida. Nadie se las recibía, como si no existiera. Esta es la verdadera imagen de México.