@Saruloredo@DiarioCantabria Calidad democrática se llama ahora. Es que uno ya no puede portar una esvástica y llevar tatuada una cruz teutónica en la frente sin que los progres sin edución te llamen nazi. Esto con Franco no pasaba.
Solo se miran las letras si son de los Chikos del maiz. Si queman negros no hace falta mirar nada, que son de tu cuerda.
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Lo más gracioso es que se ampara en la privacidad, como si ser propiedad de una persona física te diese inmunidad frente a todo. Vives en una especie de anarquía supralegal por ser propietario.
@Saruloredo@DiarioCantabria Es que cantaban en Euskera, había que prohibirlo, no es lo mismo. Esa sala privada era proetarra y habia que intervenirla. Depende para que y para quien se puede o no.
Lo mejor es que recortan el cartel deliberadamente para ocultar los grupos cuyo nombre y simbología alude directamente a la ideología nazi. Sois absurdamente vomitivos.
El PSOE lo califica de fascista y el Panfleto montañés de "Jóvenes canallitas de extremo centro con la cabeza inusualmente rapada con animo de pasar un buen rato al son de letras que en su adecuado contexto serian tachadas de "ordenadas" pero jamas racistas.
De verdad que la peña se pensaba que antes de la creación de los supermercados en EEUU y su expansión al resto del mundo, la peña era poco menos que cazadores recolectores.
Igual nuestra excelentísima señora feudal @gemaigual tiene a bien facilitarlos unos fuegos de artificio, como en su administracion viene siendo comun para cada festejo.
Es increíble lo de la Biblioteca central. Está a timbote de boomers que van a leer el periódico y a hacer escándalo, hablando como si estuviesen en Bar Manolo. En cualquier momento se envalentonan y sacan el puro y el sol y sombra.
En este momento me gustaría recordar que quien está tras esta cuenta es el Elena Francis de Vox.
Un señor calvo de unos 60-65 años que se hace pasar por mujer, cuyo perineo debe de ser lo más parecido a Fukushima que se puede estar sin ir directamente a Fukushima.
Tiene cojones que el Madrileño medio que se ha pasado 50 años de inmunda existencia mofándose de que si en los pueblos follábamos cabras; que si tirábamos meados por la ventana y que si éramos todos hermanos se ofendan ahora porque alguien por redes sociales les llamó Papardos.
Y sinceramente, el 95% de los uniformes laborales son incómodos o hipersexualizados o ridículos. A veces las tres juntas. La última preocupación es la estética. Lo que preocupa es que no manifiestes voluntad propia, tienes que ser lo más parecido posible a un autómata.
Una de mis metas laborales siempre ha sido poder ir al trabajo con la ropa que a mí me diese la gana, dentro de una coherencia, pero que yo mismo tuviese la capacidad de plantarme en el armario y decir "¿Yo que cojones me pongo hoy?"
Pero cuando hablamos de grandes corporaciones el objetivo es la estandarización de TODO, lo que incluye el personal y para ello utilizan la indumentaria. No es casualidad que entres al Mercadona que entres o al McDonald's que entres parece que siempre trabaja la misma peña.