Señor, cuando termina el día, nos quedamos maravillados por todas las cosas buenas que haces en nosotros, en especial porque pones personas extraordinarias que hacen más felices nuestras vidas. Gracias por tu amor que nos mueve.
El amor le ofrece a uno esa incertidumbre, esa inseguridad del hecho de poder pasar de una felicidad absoluta a la desdicha; pero también de poder pasar de la desdicha a la brusca, a la inesperada felicidad. Pienso que es una experiencia y uno no debe rehusar experiencias.
Comparto con ustedes el "Relato de un inmigrante".
"Soy obrero de la construcción, trabajo en Las Condes y vivo en Maipú en una pieza con 3 compatriotas más, todos somos haitianos. Por razones económicas, los 4 dejamos a nuestras esposas allá. En mi caso, también mis dos hijos