Gracias a los que me han fallado una y otra vez. A los que hablan sin saber. A los que van de amigos y no lo son. A los que sonríen a la cara y mienten en la espalda. A los que me han mentido. A los que me han roto sus promesas.
¡Gracias a ustedes soy más fuerte!
“Algún día, la casa de tus padres dejará de ser la casa de tus padres. La casa seguirá en pie, pero ya no será un hogar, será un recuerdo congelado, un eco de lo que alguna vez fuiste. Algún día, la casa de tus padres ya no olerá a domingos, ni a comidas familiares, ni a la calma después de un día largo. Ese día entenderás que la casa nunca fue la casa, siempre fueron ellos.
Porque la casa de tus padres nunca fueron realmente las paredes, los muebles o el lugar físico, eran ellos:
su presencia, su olor, sus comidas, sus voces y su calor.
Algún día la casa seguirá en pie, pero se convertirá en un eco vacío, un recuerdo congelado."
En esta noche pongo en tus manos mis alegrías y mis preocupaciones, mis éxitos y mis errores, mis sueños y mis temores. Confío en que Tú puedes transformar mis debilidades en oportunidades para crecer en santidad y confianza.
Gracias Dios por un año más de vida, por las alegrías, las tristezas, la salud, la enfermedad, la familia, por los amigos y por cada uno de mis días.
Café ☕️?...