Tal vez no he vivido como en algún momento lo soñé y mi rumbo cambió demasiado, pero estoy aprendiendo a aceptarlo y agradecerlo, porque a fin de cuentas me siento feliz y tranquila. No estoy donde quiero estar ni haciendo lo que siempre deseé, pero le abrazo y le agradezco.
Hace un año sentía que mi único lugar seguro era el gimnasio; pero este año me di cuenta que mi lugar seguro también está en la risa con mis amigas, en los abrazos y besos con mi novio, en el ronroneo de mis gatitas y especialmente: EN MI ✨🧚🏻♀️🥰