“Lamine Yamal es un negro de mierda e hijo de puta que debería estar vendiendo pañuelos en los semáforos”.
¿Quiénes lo dijeron?
1) La Argentina racista.
2) Los buenos de España.
Si algún día cambia la Constitución quiero que lo que dice este video sea nuestro nuevo Preámbulo. Todo está bien, pero amo esa idea de que un argentino como San Martín no cruzó los Andes para conquistar sino para liberar. Eso somos. Dénle mucho RT para que llegue a los haters.
As a black person, cheering for France, England, Belgium, or Portugal while demonizing Argentina supporters because "Argentina is a racist country" is peak hypocrisy and intellectual laziness. Mental insanity.
Also bitching about Argentina's squad not having Black players while ignoring the fact that many African national teams have no White players either is pure madness and idiocy.
Applying one standard to Argentina and another standard to everyone else is hypocrisy.
Leave your politics out of this beautiful sport of football and shove it down your anus.
Tenemos una mujer afrodescendiente en nuestra moneda. Al lado del prócer que inventó nuestra bandera.
¿Podría @SamuelLJackson decir lo mismo de sus segregados orígenes?
Hiciste un gran daño, Ignorante, malicioso y admirado actor.
E' IMPRESSIONANTE come la propaganda anti-argentina sui social abbia accecato cosí tante persone. La realtà del campo non conta più. Manipolazione cognitiva a scala globale. Se funziona per il calcio, figuriamoci per il resto. Impressionante e inquietante.
Buen día únicamente a las naciones latinoamericanas orgullosas de sus procesos emancipatorios que no festejan las victorias deportivas de su antiguo colonizador sobre naciones hermanas.
La cantidad de videos que circulan con insultos, burlas y agresiones hacia los argentinos es increíble, y ahí es donde me pregunto, ¿por qué no salen a repudiar estos comportamientos violentos y xenófobos cuando los argentinos somos los destinatarios?
Viralicen esto también, porque, si de verdad se condena la xenofobia, debería condenarse sin importar quién sea la víctima o quién la cometa.
Pero claro, cuando es contra Argentina, pareciera que para muchos deja de importar.
el gobierno de Argentina reconoció oficialmente al Estado de Palestina en el año 2010 como “libre e independiente” y España recién en el 2024, después de vender material militar con Israel antes y durante las primeras etapas del conflicto en la Franja de Gaza. basta de mentiras
Durante semanas, los argentinos recibimos una catarata de insultos en las redes sociales. Nos llamaron racistas, tramposos, soberbios y hasta quisieron convencernos de que representamos todo lo malo. Pero un país no se define por los prejuicios de quienes lo miran desde afuera ni por los excesos de unos pocos. Se define por su historia, por su gente y por todo lo que ha sido capaz de aportar al mundo.
Argentina es mucho más que el fútbol, aunque en él haya escrito algunas de las páginas más grandes de la historia. También es San Martín, Sarmiento, Borges, Cortázar, Quino y su inmortal Mafalda. Es Les Luthier haciendo reír a generaciones enteras. Es Cerati y Charly García cambiando para siempre la música en español. Es Gardel llevando el tango a cada rincón del planeta. Es René Favaloro revolucionando la medicina con el bypass coronario. Es Francisco, el primer papa americano. Es también el Che Guevara, una de las figuras políticas más influyentes del siglo XX.
Es un país apasionado por los animales, con el mayor porcentaje de hogares con mascotas del mundo. Es la mejor carne, vinos reconocidos internacionalmente y una cultura que convirtió el encuentro alrededor de una mesa en una forma de vivir. Es también el país con la mayor cantidad de psicólogos por habitante, porque aquí hablar de lo que nos pasa nunca fue motivo de vergüenza.
Claro que tenemos problemas. Décadas de malas decisiones políticas, crisis y corrupción nos hicieron pagar un precio muy alto. Nos quitaron oportunidades, nos empobrecieron y muchas veces intentaron robarnos la esperanza.
No somos un pueblo perfecto. Como en cualquier nación, hay personas buenas y personas malas.
Argentina no es el odio. Argentina es talento, creatividad, ciencia, arte, esfuerzo, solidaridad y una capacidad única para seguir adelante aun cuando todo parece estar en contra.
Y si hay algo que este pueblo aprendió a lo largo de su historia, es que podrá caerse mil veces, pero jamás dejará de ponerse de pie. Como su Selección, Argentina nunca dejará de intentarlo.
Qatar 2022. Messi levanta la copa. ¿Francia? En el vestuario.
Ahí no había gestos infames ni malos perdedores. Pero ojo con "darles la espalda" para ponerse de frente a los tuyos.
Inventaron de Argentina un monstruo porque no soportan que no nos arrodillemos ante ellos.
@yayobt22@Ethan_DewittX@AlittleOfPain77@frabigol No negamos nuestros problemas: la economía, la corrupción, el gobierno de mierda sionista que tenemos.
El racismo no es nuestro mayor problema, al contrario. Estamos abiertos a toda la gente del mundo desde el principio de la historia de nuestro país
@yayobt22@AlittleOfPain77@frabigol Entonces? "Son muchos" no es la identidad nacional. Argentina es enorme y su gente es muy diversa. Si te quedas con lo que ves en la televisión te perdes de conocer el norte y todo su cultura ancestral, Cuyo y sus afrodescendientes y el legado Comechingón y un largo etc
@yayobt22@frabigol Argentina fue la primera nación de América que abolió la esclavitud. Y el mestizaje es nuestra "raza"
Estudien ustedes de historia antes de hablar
Lo que vimos en las redes contra Argentina durante este Mundial es digno de análisis.
El rechazo deportivo se transformó en una causa moral. No alcanzaba con querer que Argentina perdiera porque era campeona, porque despertaba envidia o porque su forma intensa de vivir el fútbol resultaba irritante para otros. Había que justificar ese rechazo, volverlo legítimo y presentarlo como una batalla entre buenos y malos.
A partir de hechos individuales, recortes fuera de contexto, interpretaciones tendenciosas y directamente mentiras, se fue construyendo la imagen de un país entero como racista, xenófobo, colonizador y moralmente inferior. La identidad argentina quedó reducida a una caricatura útil para justificar el rechazo.
La rivalidad futbolística dejó de ser 'quiero que pierdan' y pasó a formularse como 'quiero que pierdan porque representan algo malo'.
El mecanismo fue perversamente eficaz: cualquier reacción nuestra era utilizada como una nueva confirmación de la acusación. Todo podía incorporarse al mismo relato.
De ese modo, miles de personas terminaron insultándonos, despreciándonos y deseándonos el mal, convencidas de que actuaban por una causa justa.
Lo más paradójico fue que sintieran que ese ODIO hacia nosotros era una forma de combatir el odio que en teoría representamos (?).
Esto nos muestra lo fácil y peligroso que puede ser manipular a las masas: basta con construir un enemigo, repetir una versión simplificada de la realidad y revestir el rechazo de superioridad moral para imponer una agenda que termine aceptándose sin pruebas, sin matices y casi sin cuestionamientos.
Los argentinos de hoy somos los nietos de los europeos que vinieron cagadísimos de hambre y escapando de la miseria total y sin nada en los bolsillos en la tercera de un barco de dudosa flotabilidad. Así que lavensé bien la boca antes de hablar mal Argentina.