La odio tanto porque apesar de los años siempre estuvo su recuerdo, odio no poder odiarla y odio el sentimiento que tengo cada vez que vuelve a mi vida
Te juro que la mentanda de madre duele menos que tú actitud indiferente. Pero bueno, en este punto que te puedo decir, siempre soy yo la que lo intenta y finalmente me cansé.